Uno de los propósitos que tienen los padres y madres desde que lo son es educar a sus hijos para que se constituyan buenas personas, que se crien siguiendo unas pautas sociales y de comportamiento para lograr que sean miembros de una gran comunidad que es lo que se ha venido a llamar la sociedad.
Los progenitores se preocupan de que sus críos adquieran buenos modales, sepan mantener una buena actitud ante otras personas, sean buenos estudiantes, en fin: personitas educadas y muy disciplinadas. En palabras del psicólogo Wayne Dyer se educa a los hijos como personas dependientes, cuando los padres insisten en que los niños son independientes y "mayores" cuando son capaces de comer o ducharse sin la ayuda de un adulto.
El objetivo que tiene cualquier "buen padre o madre" de hoy es proporcionar a su criatura la mejor educación, pagarle la excelencia de colegios privados, comprarle la última consola o las zapatillas más caras que se encuentren en el mercado. Entonces, ¿a qué precio quiere lograr que su hijo sea un ser independiente, maduro y social? ¿A golpe de talonario?
El profesor Dyer afirma que la adquisición de hábitos sociales o de comportamiento coarta la verdadera libertad y personalidad del niño. Cuando uno es un niño no atiende a disculparse por eruptar, tener ventosidades o meterse el dedo en la nariz. Son los padres quienes corrigen esos gestos e insisten en que se eviten o en que el pequeño pida perdón por realizarlos. Así entendemos que desde un primer momento los niños se someten a múltiples ademanes que le hacen acostumbrarse a decir "gracias" o "que tenga un buen día" a personas que ni siquiera conoce.
Aprender a comer con cubiertos y a que le riñan por mancharse las manos y chuparse los dedos, disponer de un tiempo determinado para comer o para dormir son hábitosde la vida cotidiana a los que se acostumbra a los niños haciendo que se comporten como adultos y pierdan parte de la espontaneidad que les caracteriza como infantes.
Quienes educan a sus hijos mimándoles y otorgándoles caprichos para evitar que lloren, comprando todos sus antojos para que no tengan menos que sus compañeros y sin exigirle obligaciones para que no se agobie, no son padres que se dediquen a educar a sus descendientes, sino a complacerlos.
Los niños tienen que conocer el esfuerzo y el sacrificio y deducir que pueden obtener logros o fracasos, todo adecuado a su justa medida. No es un buen prototipo el padre autoritario ni tampoco el consentidor. Un buen padre o madre es quien se preocupa por que su hijo se esfuerce por conseguir sus propósitos y le apoya y le anima, quien quiere que aprenda y que tenga iniciativa, que su hijo sea un niño y no una réplica de un adulto.
La infancia es la época más bonita de la vida, la que se recuerda con más añoranza. Lo mejor es que se disfrute de una infancia elegida por el niño, pero supervisada por los padres. Que no se le imponga dónde y con qué jugar pero que tampoco se permita que los niños se conviertan en seres consumistas y envidiosos de lo que otros poseen.
Educar en valores, enseñar a disfrutar de los pequeños placeres y compartirlos es una garantía de la buena educación de los hijos, siempre que también sea grato para los padres.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
jueves, 13 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
Impuestos saludables
Dinamarca ha tomado una medida recaudatoria realmente pionera. Se ha convertido en el primer país del mundo en aplicar un gravamen sobre los alimentos que contienen grasa saturada. El motivo de esta iniciativa es reducir la obesidad de los ciudadanos daneses, según declaran las autoridades.
Desde comienzos de octubre, las personas que adquieran productos con más de un 2,3% de contenido graso deben pagar un impuesto de 2,15 euros por cada kilo de grasa saturada. Esto ha provocado que los últimos días antes de instaurar el impuesto, los daneses acudieran masivamente a los supermercados para abastecerse de productos que luego serían mucho más costosos, como la mantequilla, el queso o el aceite.

La puesta en práctica del impuesto ha generado el desacuerdo de muchos ciudadanos. En Dinamarca un 10% de la población sufre problemas de obesidad y un estudio realizado por el Instituto Danés de Alimentación y Recursos Económicos revela que un 4% de las muertes prematuras que se producen en el país son causadas por un consumo excesivo de grasas. Aún así, la tasa de ciudadanos obesos del país nórdico es inferior a la de España, donde alcanza el 17%.
Sin duda, la medida ha traspasado fronteras, ya que la noticia se presentaba en la portada de informativos españoles y ha ocasionado múltiples comentarios entre expertos nutricionistas. Hay otros países europeos como Reino Unido que no descartan establecer esta iniciativa, pero el Ministerio de Sanidad de España declara que por el momento no se ha considerado este planteamiento.
No es extraño que el impuesto danés traiga a la mente los tributos que el Gobierno de España quiere aplicar sobre el tabaco y el alcohol, exceptuando el vino y la cerveza. Estas iniciativas, que no dejan de ser incentivos económicos para los gobiernos de uno y otro país, no tendrán tanto en cuenta la salud de sus pobladores como la intención recaudatoria.
No se trata de aplicar "impuestos saludables" que aboguen por el bienestar de los ciudadanos, sino que se gravan aquellos productos que no son beneficiosos para la salud para obtener a cambio unos ingresos considerables. Estos gravémenes no van a contribuir a que se deje de ingerir grasas o a que los ciudadanos abandonen el tabaquismo, sino que contribuyen a que estos hábitos sean más dificultosos económicamente para la población.
Hay que apuntar que tomando medidas restictivas de índole tributario los ciudadanos toman en consideración sus actuaciones y son más respetuosos. Un ejemplo real es la reducción de las muertes en las carreteras tras establecer penalizaciones económicas más severas por rebasar los límites de velocidad. Si se trata de tasas dinerarias, se controla más la forma de proceder y por esto tienen éxito los tributos que gravan los hábitos nocivos para la población.
Desde comienzos de octubre, las personas que adquieran productos con más de un 2,3% de contenido graso deben pagar un impuesto de 2,15 euros por cada kilo de grasa saturada. Esto ha provocado que los últimos días antes de instaurar el impuesto, los daneses acudieran masivamente a los supermercados para abastecerse de productos que luego serían mucho más costosos, como la mantequilla, el queso o el aceite.
La puesta en práctica del impuesto ha generado el desacuerdo de muchos ciudadanos. En Dinamarca un 10% de la población sufre problemas de obesidad y un estudio realizado por el Instituto Danés de Alimentación y Recursos Económicos revela que un 4% de las muertes prematuras que se producen en el país son causadas por un consumo excesivo de grasas. Aún así, la tasa de ciudadanos obesos del país nórdico es inferior a la de España, donde alcanza el 17%.
Sin duda, la medida ha traspasado fronteras, ya que la noticia se presentaba en la portada de informativos españoles y ha ocasionado múltiples comentarios entre expertos nutricionistas. Hay otros países europeos como Reino Unido que no descartan establecer esta iniciativa, pero el Ministerio de Sanidad de España declara que por el momento no se ha considerado este planteamiento.
No es extraño que el impuesto danés traiga a la mente los tributos que el Gobierno de España quiere aplicar sobre el tabaco y el alcohol, exceptuando el vino y la cerveza. Estas iniciativas, que no dejan de ser incentivos económicos para los gobiernos de uno y otro país, no tendrán tanto en cuenta la salud de sus pobladores como la intención recaudatoria.
No se trata de aplicar "impuestos saludables" que aboguen por el bienestar de los ciudadanos, sino que se gravan aquellos productos que no son beneficiosos para la salud para obtener a cambio unos ingresos considerables. Estos gravémenes no van a contribuir a que se deje de ingerir grasas o a que los ciudadanos abandonen el tabaquismo, sino que contribuyen a que estos hábitos sean más dificultosos económicamente para la población.
Hay que apuntar que tomando medidas restictivas de índole tributario los ciudadanos toman en consideración sus actuaciones y son más respetuosos. Un ejemplo real es la reducción de las muertes en las carreteras tras establecer penalizaciones económicas más severas por rebasar los límites de velocidad. Si se trata de tasas dinerarias, se controla más la forma de proceder y por esto tienen éxito los tributos que gravan los hábitos nocivos para la población.
sábado, 8 de octubre de 2011
Madurez para votar
Ante las próximas elecciones anticipadas que tendrán lugar el 20 de noviembre de 2011 serán muchos los ciudadanos que acudan a las urnas a depositar su voto. Pero hay jóvenes menores de edad que tenían intención de votar al finalizar esta legislatura, que inicialmente estaba prevista para marzo del año 2012 y que, por el hecho de haber adelantado las elecciones, ahora no pueden emitir un voto porque no cumplen la mayoría de edad.
Esto me hace reflexionar sobre la madurez necesaria que se ha de reunir para otorgar el voto a una u otra fuerza política. Hay personas que cuando tienen la oportunidad de votar lo hacen a un partido político cualquiera, sin conocer el programa del grupo ni tener en consideración las propuestas que realiza.
Es importante tener en cuenta que el voto de todos los ciudadanos tiene el mismo valor y ésta es una cuestión que estudian concienzudamente los partidos que presentan su candidatura. De ahí que se realicen campañas electorales de gran magnitud, con notables inversiones económicas, y que se repare hasta en el más mínimo detalle. El objetivo es captar el voto, sea de la forma que sea. La campaña electoral no es más que una desmedida campaña de márketing que busca sus frutos. Para ello se hace hincapié en el discurso del político que se presenta a una determinada circunscripción, en la imagen corporativa de la fuerza política, en las fotografías del candidato, etc. La afluencia a entrevistas en diversos medios de comunicación por parte del aspirante al gobierno es otro punto a favor, porque así podrá defender sus proyectos y su programa. Cuanta más atención capte el candidato y el partido, más opción habrá de conseguir votos.
Pero siempre hay personas que se dejan encandilar por la parafernalia de fotos, carteles y promesas electorales y no se preocupan por las verdaderas intenciones del político o de su grupo. Aquellas que se interesan por el programa político y las posibilidades reales de llevarlo a la práctica que tiene quien lo presenta, se consideran personas maduras que emiten un voto consolidado y firme.
Por otra parte están quienes votan por la única razón de acudir a las urnas y les gusta escuchar su nombre y apellidos seguidos de la palabra "vota", pero no han estudiado la intención de su papeleta. Hay personas jóvenes, mayores que van acompañados y asesorados y otros que no muestran interés por las cuestiones políticas que no reflejan madurez en el voto. Se ha hecho popular el caso de personas mayores que se encuentran ingresados en residencias y que salen exclusivamente el día de las elecciones acompañados por sus familiares o allegados que le indican cuál es la mejor opción para votar e incluso le facilitan el sobre con el voto para ese partido. Es una situación deplorable, pero existe y se repite cada vez que hay un proceso electoral.
La democracia tiene por principio la libertad y esa libertad tiene que reflejarse en los derechos ciudadanos. El voto es un derecho y es único, secreto y libre. Cada ciudadano tiene derecho a votar o no, y sobre todo, tiene derecho a votar a la fuerza política que considere, sin dejarse influenciar por opiniones o recomendaciones de nadie.
Siempre he defendido la participación en el proceso democrático para hacer valer los derechos civiles, pero lo más importante es emitir un voto maduro y propio, atendiendo a las consideraciones personales y a los requerimientos que cada cual le realiza al grupo de gobierno que tome posesión. Una vez concluido el proceso electoral es el momento de exigir compromisos y de ser partícipes de la nueva legislatura.
lunes, 3 de octubre de 2011
Desempleo hostil
La crisis o recesión económica ha provocado unas cifras de desempleo hasta ahora desconocidas en España, que han significado un gran inconveniente para el Gobierno y un tema de debate y exigencias por parte de la oposición. Tanto es así que se ha convertido en el principal reto al que se enfrentan los candidatos electorales para la próxima legislatura.
Esta situación ha provocado que miles de padres de familia, mujeres y titulados universitarios engruesen las listas del paro y pasen a sufrir las consecuencias de un desempleo hostil que afecta a más de cuatro millones de personas.
En Canarias la tasa de paro es de casi un 30% de la población activa. El principal factor económico de las Islas, que hasta la primera década de 2000 era claramente la construcción, ha descendido estrepitosamente. Este dato trae a colación que una gran cantidad de desempleados, sobre todo hombres, padecen el inconveniente de haber dedicado toda su vida laboral al mismo sector y no tienen facilidad para desempeñar otro empleo. En el otro extremo están las mujeres que han desarrollado la misma profesión durante su trayectoria laboral de muchos años en el sector servicios y que con el descenso de la llegada de turistas se han quedado desempleadas, cuando tienen una edad de difícil incorporación laboral.
Actualmente la cifra de demandantes de empleo en la Comunidad Autónoma de Canarias se aproxima a los 300.000 y hay un mayor número de mujeres (51,78%), según el último informe del Gobierno regional. Los sectores de actividad con mayor número de desempleados son los servicios, la construcción, el comercio y la hostelería.
Estadísticamente se ha estudiado que ha aumentado el consumo de ansiolíticos y antidepresivos a raíz de las consecuencias que ha ocasionado la crisis económica. Es comprensible que personas adultas con responsabilidades familiares sientan ansiedad y padezcan problemas de índole psicológico al encontrarse en situación de paro.
El empleo, que es el motor económico de un país, ha dejado en parada a España. La esperanza es que pueda recargar la batería para tomar velocidad y cobrar un nuevo rumbo.
Tome una pastilla
En pleno siglo XXI se han instaurado en España diversos proyectos con el objetivo de reducir el gasto farmacéutico. Así ha surgido la receta electrónica y el plan de tratamiento personalizado. Los gestores políticos alegan que se produce en el país un elevado gasto en medicamentos, de los que se hace un uso abusivo y muchas veces ni siquiera se consumen los productos que se recetan.
Y esto sucede cuando se ha acostumbrado a la población a disponer de una pastilla para todo. Si le duele la cabeza toma un analgésico; para el catarro le prescriben jarabe antitusivo. Si ha sufrido una contusión puede tomarse un antiinflamatorio. Contra la fiebre un antipirético. Para combatir la alergia están los principios antiestamínicos. Los antibióticos se emplean para tratar procesos bacteriológicos. Laxantes si no va bien de vientre. Ansiolíticos si sufre un trastorno de tipo nervioso. Si padece malas digestiones le prescriben un antiácido. Para evitar la concepción existen las píldoras anticonceptivas. Si se encuentra débil le recetan vitaminas. No hay problema si sufre colesterol, hiperglucemia o tensión arterial elevada porque hay pastillas para cualquier padecimiento.
Cuando no existía problema para que el médico de atención primaria recetase los medicamentos a los pacientes en muchas viviendas se constituyó una auténtica botica. Hay quien dispone de cantidad de medicinas que no utiliza y que sigue recetando cuando acude a la consulta del doctor. Esta situación ha generado que muchos pacientes aconsejen tomar sus tratamientos a personas cercanas que dicen tener una enfermedad o síntoma similar a los que ellos sufren. Esta mala práctica ha sido advertida desde los organismos competentes en materia de Sanidad para evitar la automedicación. Ante cualquier problema de salud se debe acudir a la consulta del médico y tiene que ser el facultativo quien recete la medicación adecuada.
Con las medidas que se han aplicado recientemente se ha reducido el gasto farmacético en cifras considerables, un 9,01% en el último año según el Servicio Canario de la Salud. El plan de tratamiento individual establece las dosis de tratamiento que el paciente debe tomar y gracias a esta medida las farmacias sólo suministran al usuario la cantidad necesaria hasta el momento de regresar a por el resto del contenido de la prescripción médica. Mediante la receta manual no existía un control riguroso de la medicación que tomaba cada paciente, pero la receta electrónica ha hecho posible llevar un seguimiento.
Hay que apuntar que en esta nueva etapa hay medicamentos y material sanitario que hasta hace poco eran cubiertos por la Seguridad Social y ahora han dejado de serlo. Esto significaba que las personas pensionistas podían adquirirlos sin coste alguno y al resto se les financiaba un porcentaje del producto; sin embargo, actualmente algunos tratamientos se han convertido de pago sin ningún tipo de excepción. Además, los medicamentos que recetan los especialistas no suelen ser financiados y hay que adquirirlos abonando el importe total del mismo.
Si no puede pagarlo porque la situación económica le atormenta no se preocupe, que le recetan un antidepresivo o pasa las noches tomando somníferos. A fin de cuentas, la receta electrónica reduce el gasto farmacéutico pero la crisis aumenta los trastornos depresivos y ante esto, tome usted una pastilla, que se la financia el sistema público de Salud.
domingo, 2 de octubre de 2011
Antenas de telefonía
Desde hace unos años se viene notando una preocupación entre los ciudadanos ante la instalación de antenas de telefonía móvil en las proximidades de sus domicilios. Las asociaciones vecinales han emprendido protestas y actuaciones contra la imposición de estos dispositivos.
Han surgido debates acerca de si la radiación que que emiten las antenas es nociva para la salud, pero no existen datos científicos que corroboren esta hipótesis. A pesar de ello hay testimonios de vecinos expuestos a la incidencia de las antenas de telefonía que aseguran haberse enfermado o sufrir mayores padecimientos desde que las han colocado cerca de sus viviendas.
Varios pueblos enteros han denunciado la instalación de las antenas y los vecinos han obtenido la razón porque en múltiples ocasiones se ubican los aparatos sin atender a permisos municipales. Esto sucede porque la comisión que recibe quien permite colocar el aparato en sus dominios es bastante suculenta. Una de las cuestiones a debatir es por qué las compañías telefónicas ofrecen una cantidad de dinero tan elevada por colocar el dispositivo emisor en la casa de un particular. Se entiende que les repercute en grandes ingresos porque "nadie regala duros a cuatro pesetas".
Han surgido debates acerca de si la radiación que que emiten las antenas es nociva para la salud, pero no existen datos científicos que corroboren esta hipótesis. A pesar de ello hay testimonios de vecinos expuestos a la incidencia de las antenas de telefonía que aseguran haberse enfermado o sufrir mayores padecimientos desde que las han colocado cerca de sus viviendas.
Varios pueblos enteros han denunciado la instalación de las antenas y los vecinos han obtenido la razón porque en múltiples ocasiones se ubican los aparatos sin atender a permisos municipales. Esto sucede porque la comisión que recibe quien permite colocar el aparato en sus dominios es bastante suculenta. Una de las cuestiones a debatir es por qué las compañías telefónicas ofrecen una cantidad de dinero tan elevada por colocar el dispositivo emisor en la casa de un particular. Se entiende que les repercute en grandes ingresos porque "nadie regala duros a cuatro pesetas".
lunes, 26 de septiembre de 2011
Tecnología digital
Receptores de TDT, lectores DVD, dispositivos BlueRay, cámaras fotográficas digitales, archivos MP3, Ipod... La tecnología digital ha invadido el meracdo electrónico en pocos años y ha llegado para quedarse y sobre todo para evolucionar.
En un corto período de tiempo los usuarios españoles han pasado de utilizar cintas en VHS, escuchar el Walkman y emplear el carrete de fotos a hacer uso de dispositivos digitales que cada vez proporcionan más comodidad y han convertido a los sitemas anteriores en auténticas reliquias como ha ocurrido con los discos de vinilo, las cintas de cassete, el disquete, etc.
Hoy la tecnología digital se encuentra al alcance de cualquier ciudadano medio, puesto que la gran producción de dispositivos y la variedad de marcas existentes hace que se reduzca el coste. Una buena cantidad de hogares españoles posee televisores planos (TFT, plasma o LED), ordenadores portátiles, consolas de videojuegos, cámaras digitales o teléfonos móviles con acceso a Internet.
La imagen se ha convertido en una obsesión de este tiempo. Los jóvenes se realizan miles de fotografías con el móvil, la cámara fotográfica o la cámara Web que luego cuelgan en las redes sociales. Hay personas que hacen de su vidas un cuaderno de bitácora en imágenes y publican fotografías de todo lo que hacen o cualquier acto al que acuden. La abundancia de imágenes se traduce en la recopilación de multitud de instantáneas, algunas idénticas, que se disparan el mismo día y donde no se da cuenta de nada en particular, salvo la pose. Esto produce que no se revelen las fotografías y se coloquen en álbumes como antiguamente, sino que ahora se almacenan en carpetas en el ordenador o en algún dispositivo externo como un pen drive. Otra alternativa es el marco fotográfico digital para observar cada fotografía sin necesidad de disponer de ella en papel.
Los aparatos que se comercializan actualmente ocupan menos espacio y ofrecen muchas posibilidades. Un terminal móvil, que a priori sirve para conversar por teléfono, permite enviar mensajes, navegar por Internet, escuchar música, sacar fotografías, realizar vídeos e incluye otros accesorios como calculadora, reloj, cronómetro, grabadora o agenda digital. Con esto, un solo dispositivo hace posible realizar numerosas acciones.
Los fabricantes de estos productos consiguen que los usuarios consuman la tecnología digital más reciente puesto que los aparatos se van modernizando y prescinden de accesorios o conectores y hacen preciso emplear los nuevos productos que van saliendo al mercado. Un ejemplo es la disquetera, que hace años era un elemento esencial en los ordenadores y hoy los equipos informáticos ni siquiera la incorporan.
En la era digital contamos con tecnología puntera que en el ámbito de la seguridad está en auge. Es por eso que los vehículos incorporan limitador de velocidad o sensores de aparcamiento, las grandes empresas cuentan con sistemas de reconocimiento táctil y los progresos en domótica avanzan a pasos agigantados.
El ritmo que lleva la tecnología digital es tan vertiginoso que no da tiempo la gama de elementos de soporte digital que ofrece el mercado. Por ello a los inventores de este tiempo no se les reconoce como a John Ford (inventor del coche) o Marconi (propulsor de la radio), sino que prevalece la inscripción "Made in China" para englobar ingentes producciones de material electrónico sin darle importancia al creador ni a las ventajas del mecanismo respecto a los anteriores.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Maldita estética
Los periodistas de un conocido programa radiofónico debatían esta semana sobre los cambios que produce el paso de los años en una mujer y los que aporta en un hombre. Y lo afirman en estos términos porque al parecer los años hacen que las féminas envejezcan pero que los varones cobren madurez. Las señoras deben utilizar cosméticos rejuvenecedores, tintes para el cabello y toda una serie de productos antienvejecimiento, antiarrugas y antiflacidez, mientras que en los hombres las arrugas y las canas imponen un toque sensual. Si el modelo a seguir es George Clooney, entonces nadie puede decir que no a los tópicos.

Sabido es que los parámetros estéticos varían en cuanto a la vestimenta y los complementos, pero si hablamos de la imagen personal referida simplemente al cuerpo tratamos otra cuestión. El arreglo del pelo, el maquillaje, la depilación, el acondicionamiento de las uñas, etc. son aspectos estéticos que preocupan más a las mujeres que a los hombres porque socialmente se ha establecido como una preocupación. Una chica no puede presentarse vestida para una ocasión formal sin tratarse el cabello, maquillarse e ir adecuadamente vestida. Sin embargo, no importa que un hombre vaya sin afeitar, porque puede estar hasta "mono".
La sociedad ha establecido que para ser aceptada socialmente se ha de ser guapa, joven, dispuesta, delgada, se debe vestir bien, ir maquillada, depilada, perfumada aunque no en exceso. Para un hombre se mide por otro rasero, basta con que vaya duchado y vestido, no importa si le sobran algunos kilos, que se justifican con que forman parte de la tripita de la felicidad.
Los productos cosméticos que se anuncian en los medios de comunicación tienen como protagonistas a mujeres en su mayoría que, por supuesto, no necesitan utilizar la citada crema antiarrugas para rejuvenecer diez años en veinte días porque son modelos que no superan los veinte años. En otros casos se anuncian anticelulíticos, lápices de labios, máscaras de pestañas con efecto volumen, diversos sistemas de depilación, una extensa gama de marcas y productos para proporcionar color al cabello; cuando no clínicas para practicar técnicas quirúrgicas de adelgazamiento.
Con toda esta serie de condicionantes puedo afirmar que la moda y la estética se ha vuelto muy exigente con la mujer. Estamos acostumbrados a ver a personajes populares aparecer maquillados, peinados y bien vestidos en los medios de comunicación y en la era de la imagen a ver quién sale con la cara lavada. No imaginamos que la conductora de un informativo aparezca con ropa informal o que no lleve maquillaje y los hombres ya se han ido quitando la corbata.
Pues maldita estética. Maldita si aparecer como eres supone una vergüenza. Imaginen a una modelo de pasarela con un grano en la cara, adiós carrera. Nada, a maquillarla hasta que no parezca quien es y problema resuelto.
Sabido es que los parámetros estéticos varían en cuanto a la vestimenta y los complementos, pero si hablamos de la imagen personal referida simplemente al cuerpo tratamos otra cuestión. El arreglo del pelo, el maquillaje, la depilación, el acondicionamiento de las uñas, etc. son aspectos estéticos que preocupan más a las mujeres que a los hombres porque socialmente se ha establecido como una preocupación. Una chica no puede presentarse vestida para una ocasión formal sin tratarse el cabello, maquillarse e ir adecuadamente vestida. Sin embargo, no importa que un hombre vaya sin afeitar, porque puede estar hasta "mono".
La sociedad ha establecido que para ser aceptada socialmente se ha de ser guapa, joven, dispuesta, delgada, se debe vestir bien, ir maquillada, depilada, perfumada aunque no en exceso. Para un hombre se mide por otro rasero, basta con que vaya duchado y vestido, no importa si le sobran algunos kilos, que se justifican con que forman parte de la tripita de la felicidad.
Los productos cosméticos que se anuncian en los medios de comunicación tienen como protagonistas a mujeres en su mayoría que, por supuesto, no necesitan utilizar la citada crema antiarrugas para rejuvenecer diez años en veinte días porque son modelos que no superan los veinte años. En otros casos se anuncian anticelulíticos, lápices de labios, máscaras de pestañas con efecto volumen, diversos sistemas de depilación, una extensa gama de marcas y productos para proporcionar color al cabello; cuando no clínicas para practicar técnicas quirúrgicas de adelgazamiento.
Con toda esta serie de condicionantes puedo afirmar que la moda y la estética se ha vuelto muy exigente con la mujer. Estamos acostumbrados a ver a personajes populares aparecer maquillados, peinados y bien vestidos en los medios de comunicación y en la era de la imagen a ver quién sale con la cara lavada. No imaginamos que la conductora de un informativo aparezca con ropa informal o que no lleve maquillaje y los hombres ya se han ido quitando la corbata.
Pues maldita estética. Maldita si aparecer como eres supone una vergüenza. Imaginen a una modelo de pasarela con un grano en la cara, adiós carrera. Nada, a maquillarla hasta que no parezca quien es y problema resuelto.
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