Siempre pienso que la vida no es como la planificas. En absoluto. Nunca ocurren las cosas que has pensado en el momento que creías que iban a suceder. No pasa con los planes optimistas y mucho menos con los infortunios, las pérdidas o aquellos hechos que jamás creías que ibas a vivir.
Por supuesto, en mayor o menor medida podemos interferir en nuestro camino de vida, pero me refiero a aquellos acontecimientos que llegan de imprevisto y que pueden trastocar las ideas más afianzadas que tenemos.
Una prueba de esa acción del "destino", o llámese como se quiera, es que la idea para dentro de cinco años que tenemos hoy es de una mamera, y, cuando ese plazo se cumpla, seguramente habrán ocurrido muchas cosas, buenas y malas, pero quizás no tenga nada que ver con lo que pensamos ahora.
Hay estereotipos que marcan nuestro día a día y nos definen como sociedad . Tienes que tener estudios a los 25, estar consolidado en el trabajo poco después, ser madre o padre sobre los 30 y llevarte más de 20 años pagando una hipoteca. Y si no haces eso ¿qué? Rompes con los planes. Tal vez no sea mala idea casarse a los 56 y hacer una carrera después de jubilarse. Hacer tu camino, tu vida, vivir tu presente y dejar de hacer planes. Que las cosas ocurran cuando tengan que fraguarse, no en la fecha que lo anotes en tu agenda.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
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lunes, 5 de noviembre de 2018
sábado, 20 de mayo de 2017
La senda
Tras las graduaciones y el término del año académico se abre un camino de posibilidades al alcance de los jóvenes que deben decidir qué rumbo tomar, hacia dónde dirigir su futuro, cómo completar su formación.
Para algunos será sencillo porque tienen una vocación definida y no tendrán que pensarlo; sin embargo, habrá quienes se planteen la viabilidad o las salidas profesionales de los estudios que emprendan. Otro destino es la incorporación al empleo con una menor cualificación. En unos años serán dentistas, abogados, profesores, pero también mecánicos, cuidadores, peluqueros.
No soy nadie para dar consejos. Yo, que me he rendido a la vocación con los ojos cerrados. Es gustoso y satisfactorio formarte en lo que te gusta, aprender y nutrirte del sector en el que te sientes cómodo, en el que puedas dar y tomar. Y seguir aprendiendo, aunque el resultado laboral no sea el que siempre has soñado.
Para algunos será sencillo porque tienen una vocación definida y no tendrán que pensarlo; sin embargo, habrá quienes se planteen la viabilidad o las salidas profesionales de los estudios que emprendan. Otro destino es la incorporación al empleo con una menor cualificación. En unos años serán dentistas, abogados, profesores, pero también mecánicos, cuidadores, peluqueros.
No soy nadie para dar consejos. Yo, que me he rendido a la vocación con los ojos cerrados. Es gustoso y satisfactorio formarte en lo que te gusta, aprender y nutrirte del sector en el que te sientes cómodo, en el que puedas dar y tomar. Y seguir aprendiendo, aunque el resultado laboral no sea el que siempre has soñado.
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