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lunes, 5 de noviembre de 2018

Tus planes

Siempre pienso que la vida no es como la planificas. En absoluto. Nunca ocurren las cosas que has pensado en el momento que creías que iban a suceder. No pasa con los planes optimistas y mucho menos con los infortunios, las pérdidas o aquellos hechos que jamás creías que ibas a vivir.

Por supuesto, en mayor o menor medida podemos interferir en nuestro camino de vida, pero me refiero a aquellos acontecimientos que llegan de imprevisto y que pueden trastocar las ideas más afianzadas que tenemos.

Una prueba de esa acción del "destino", o llámese como se quiera, es que la idea para dentro de cinco años que tenemos hoy es de una mamera,  y, cuando ese plazo se cumpla, seguramente habrán ocurrido muchas cosas, buenas y malas, pero quizás no tenga nada que ver con lo que pensamos ahora.

Hay estereotipos que marcan nuestro día a día y nos definen como sociedad . Tienes que tener estudios a los 25, estar consolidado en el trabajo poco después, ser madre o padre sobre los 30 y llevarte más de 20 años pagando una hipoteca. Y si no haces eso ¿qué? Rompes con los planes. Tal vez no sea mala idea casarse a los 56 y hacer una carrera después de jubilarse. Hacer tu camino, tu vida, vivir tu presente y dejar de hacer planes. Que las cosas ocurran cuando tengan que fraguarse, no en la fecha que lo anotes en tu agenda.


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Poco hombres

Hace algunos años el prototipo de hombre era de macho alfa: duro, tosco, prácticamente ajeno a la vida familiar y doméstica y que dedicaba la mayor parte de su tiempo exclusivamente a trabajar. Hoy en día, por fortuna, he de decirlo, el modelo de varón se ha adaptado a los tiempos y los hombres se han convertido en excelentes padres, cercanos, sensibles, amos de casa, buenos cocineros, compañeros, deportistas, interesados por la cultura y un largo y variado etcétera.

El hombre, como la mujer, es capaz de desarrollar muchas tareas, no reñidas por su condición masculina. No se extrañan si les digo que hace sólo unas décadas los hombres rara vez realizaban la compra o se ocupaban de los hijos.

Algunas mentalidades, aún obsoletas, atribuyen a los varones el calificativo de "poco hombres" cuando realizan funciones que fueron estrictamnete adjudicadas a la mujer en tiempos pasados. Declaro que me alegra y que me encanta ver a papás con el cochecito de sus bebés en el supermercado o en el médico, me gusta verles tender la ropa o aspirar las alfombras. Porque ellos, como nosotras, pueden hacerlo.

Aún convivimos con primitivos que escupen frases del tipo: "Mujer tenía que ser" cuando conduce una señora. Contra estos estereotipos tenemos que luchar todavía, cada vez en menor medida porque afortunadamente se van superando barreras y las conformando una sociedad moderna, tolerante e igualitaria.

lunes, 22 de junio de 2015

Hijos a cargo

En los procesos selectivos de algunos trabajos, una vez que se está realizando la entrevista, el candidato debe responder normalmente a una serie de preguntas. Estas cuestiones deberían referirse exclusivamente a cuestiones profesionales, pero sé por mi experiencia y la de personas allegadas que no es así en muchos casos.

Si la aspirante es una mujer es frecuente que le interroguen sobre si está soltera, si tiene hijos o si piensa tenerlos en breve. Esta serie de planteamientos, aparte de inmiscuirse en el terreno personal, hasta están penados en países como Reino Unido. No es únicamente que se trate de un estereotipo, sino que se ve favorecido por el comportamiento machista.

Deduzco que los entrevistadores sobreentienden que será la mujer la que acuda a recoger al niño si está enfermo o a llevarlo al médico en lugar del padre de la criatura. Y por la misma circunstancia, cogerá más bajas, necesitará tiempo para ejercer la lactancia y un largo y nefasto etcétera que no hace más que encasillar el papel femenino en el terreno laboral.

Abogo por una conciliación de la vida familiar y profesional tan estricta para los hombres como para las mujeres. Desde aquí rompo una lanza en favor de esos padres que sí saben preparar una papilla a sus hijos, que les ayudan a hacer las tareas extraescolares o que acuden a una entrevista o una conferencia con sus hijos en brazos.




miércoles, 18 de febrero de 2015

Batallitas

Todos hemos oído hablar en alguna ocasión a una persona con ímpetu sobre el servicio militar, sobre un parto, sobre el examen de conducir, etc. Estos son algunos de los temas que podrían calificarse de batallitas y que quienes lo han vivido, detallan acaloradamente y con todo lujo de detalles.

Uno de los temas más típicos en los relatos de los hombres es la convivencia con los compañeros durante la realización de la mili. Salen a flote los trabajos que realizaban, las maniobras, las comidas y el recuerdo empañado de una época que tuvieron que vivir la mayoría de varones que hoy son adultos.

Entre las señoras, un tema de conversación muy recurrente es narrar las peripecias que sufrieron durante el parto de sus hijos. Aquí se refieren por menor las circunstancias de la llegada al mundo de los pequeños, incluyendo dolores, tratamientos, reacción del personal sanitario y un largo etcétera.

Y entre una gran cantidad de población existe un asunto que refiere gran cantidad de comentarios: la obtención del permiso de conducir. Aquí los protagonistas son las prácticas de conducción, los profesores, las autoescuelas, los examinadores, las señales de tráfico, semáforos y pretiles que alteran su estado previo y hacen finalizar la jornada como un auténtico drama o como un milagro.

No es mi intención estereotipar las conductas, pero ponga atención cuando se debata sobre estos temas y ya me contará acerca de las batallitas.