Mostrando entradas con la etiqueta teléfono. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teléfono. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de junio de 2019

Cabreo telefónico

Esta situación que les relato seguramente les resulta muy familiar. Después de una larga jornada, te encuentras en casa cenando u organizando las tareas domésticas y suena el teléfono. Es tarde, enseguida piensas en que ocurrió algo malo, pero descuelgas y escuchas a un operador telefónico al otro lado de la línea .

Empieza una digestión pesada y te pones de mal humor para terminar el día. Anoche ocurrió exactamente lo mismo. Esta situación te obliga a declinar las excelentes ofertas que te hacen, interrumpir, aclarar o simplemente colgar el teléfono. Todo depende de tu estado de ánimo.

Las restricciones gubernamentales en cuanto a los horarios de este tipo de llamadas comerciales evidentemente no son respetadas. La ley de protección de datos dudo que la cumplan, pero no pasa nada; sólo te han fastidiado la tarde.

Y me pregunto, en la era de la imagen e Internet, ¿todavía funcionan las ventas por teléfono? Conozco a quienes escuchan todo el repertorio y al final, tras varios minutos de explicación, agradecen educadamente el tiempo dedicado, pero no adquieren el producto. Vaya chasco, si lo miras desde el lado del operador. Casi son mejores los que cuelgan bruscamente.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

No sin Whatsapp

Que nos hemos adaptado de una forma muy rápida a la tecnología no se le escapa a nadie. Hemos pasado tan velozmente de lo análógico a lo digital como de la cocina de gas a la placa vitrocerámica, aunque hay quien aún se resiste, y si no, la recuerdan especialmente cuando se encuentran sin suministro eléctrico.

Ya somos incapaces de utilizar una máquina de escribir tradicional para redactar cualquier escrito, sino que echamos mano del ordenador. Hemos sustituido el uso de muchos antiguos artilugios y no hay casa en la que falte una cámara de fotografías digital, un ordenador portátil o de sobremesa o un pendrive, para tener la información al alcance de la mano.

Sin embargo, hay otro sistema más moderno y más cómodo que es la nube, que permite trabajar con documentos desde cualquier punto con acceso a la red y que guarda la información en servidores, en Internet.

Lo que es estar a la última es manejar un smartphone y comunicarse a través de Whatsapp. Hasta el punto de que todos los días nos cruzamos a alguien pegado a un teléfono, tecleando mensajes instantáneos. Que estás en el súper y la leche está barata, pues se lo escribes a tu cuñada, para que no se pierda la oferta. Y si pasas por un restaurante que tiene su código QR en la entrada, pasas el lector de tu móvil a ver qué tal está el menú.

No está de más elogiar las ventajas de esta tecnología, pero tampoco podemos dejar de apuntar que ha llegado a sustituir otras formas de comunicación. Ya la gente no se llama, sino que envía un whatsapp, con información tanto vana como precisa.

Desde luego, es cada vez más difícil encontrarse a alguien en una sala de espera sin el móvil entre sus manos. Y este hecho ha favorecido una relación bastante discriminada con los demás. Si no tienes Whatsapp estás fuera. Poco menos que perteneces a otra generación.

Tal ha sido la influencia de este dispositivo que los mensajes de texto por teléfono móvil han perdido millones de usuarios, entre otras cosas, porque tiene un coste superior. A los partidarios del sms, haya calma, siempre quedarán las plataformas de los programas de televisión para ganar el pago de la hipoteca o el viaje con todos los gastos pagados. De resto, parece que a ningún lado se va sin el Whatsapp.