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miércoles, 25 de octubre de 2017

Sugerencias

En los tiempos que corren es habitual que realicemos reclamaciones o quejas a las empresas con las que tenemos un vínculo económico por causa de los servicios que recibimos.

No es tan habitual exponer sugerencias para reconocer y valorar el trabajo de los demás,  las buenas maneras de proceder y la atención que nos proporcionan algunos profesionales, que hacen que confiemos en ellos y en su compañía o la institución para la que trabajan.

Rompo una lanza por ellos y por hacer visible que estamos contentos con su actitud, que da más valor a lo que hacen. Agradezco y estimo a esas personas que son amables, empáticas y optimistas por naturaleza, porque me contagian su buen rollo.

martes, 5 de julio de 2016

Hablo castellano

Yo, como supongo que usted, hablamos castellano. Me gusta y apuesto por el conocimiento de otras culturas y por el aprendizaje de lenguas, pero defiendo firmemente que se respete la idiosincrasia de los territorios y no se trate de imponer otras ajenas.

Desempeñando un empleo de atención al cliente he recibido a un grupo de señoras procedentes de Cataluña. Llegaron hasta mi puesto de trabajo con el objetivo de solicitar información, pero lo que me sorprendió significativamente es que durante todo el tiempo que permanecieron conmigo hablaran en catalán. No sólo lo hacían para comunicarse entre ellas, sino que me realizaban preguntas en catalán y me reprocharon que yo no supiera hablarlo. A continuación, se justificaban de manera que algunos comentarios pude deducir, pero otras cosas se me escapaban.

No me parece tolerable que viajando a Canarias pretendan comunicarse en su lengua oficial, porque además saben perfectamente hablar castellano. Mi comentario se aleja de cualquier proclama nacionalista, porque no es esa la cuestión que debato. Lo que apunto es que me sentí bastante molesta por una reclamación que creo sin fundamento, de igual forma que si pretendo comunicarme en castellano en un país extranjero. Me manifiesto en pro de la globalización pero me parece esencial conservar las raíces y tradiciones de cada cultura.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Se llama Isabel

Mi abuela lleva una semana ingresada en una clínica de Puerto de la Cruz. Sufre una enfermedad transitoria que se le ha repetido tras unos meses. Como compañera de habitación tiene a Isabel.

Isabel es una anciana de 81 años. Es entrañable desde mi punto de vista. Delgada y con unos ojos muy expresivos. Su estado de salud es más débil que el de mi abuela; de hecho, ha sufrido varias crisis desde que está hospitalizada.

Antes de ingresar en la clínica, permanecía en una residencia para mayores. En una semana, la que llevo yo visitando su habitación, sólo ha venido una persona a verla. Según relata mi abuela, su hijo vive en el sur de la isla.

Ayer sufrió y expresaba constantemente su malestar. Había hecho sus necesidades en el pañal y no hacía más que quejarse. Yo intenté tranquilizarla a la vez que hice saber al personal que necesitaba que la limpiaran. Ella habla muy levemente y supongo que sufre algún tipo de demencia.

Créanme si les digo que habla con la mirada. Suavemente me dijo que le diera la mano y no pude resistirme. Sus dedos, fríos pero cálidos me envolvieron. Sólo necesita cariño, compañía, atención, que los sanitarios le dediquen algo más de tiempo, que la comprendan.

Dentro de su debilidad esconde carácter. Ante tanta espera y tras tiempo de haber hecho sus necesidades, expresó: "Pues me cago toda". Y lo había hecho hace rato. Solo con hablarle y asegurarle que vendrían a cambiarle se calma. Pero para esto hicieron falta una hora y veinticinco minutos.

Aquí dejo mi denuncia, que va acompañada de indignación y de mis sucesivas reclamaciones al personal sanitario, porque todos los mayores necesitan un cuidado digno, sobre todo cuando no está su familia para asistirles.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Bisnietos

La mayoría de nosotros no conocimos a nuestros bisabuelos. Algunos ni siquiera tuvieron la suerte de disfrutar de todos sus abuelos. En una población que se reproducía muy joven, la esperanza de vida de las personas mayores era muy inferior hace sólo unas décadas.

Hoy la estadística ha cambiado, ha dado completamente la vuelta. Los ancianos viven cada vez más y los jóvenes tienen hijos una vez han entrado en la treintena. Esto sólo lleva a una conclusión: envejecemos. La población española se hace mayor a pasos agigantados.

En unos pocos años se notará significativamente el aumento de población de tercera edad, que se hace mayor y precisa ayuda, cuidados y atenciones. Con la carencia de empleo que sufrimos en estos momentos a nadie se le escapa que se abre en este sector una nueva oportunidad laboral.

Cada vez son más populares los cursos destinados a cuidadores, a la atención a enfermos de Alzheimer y otras dolencias. La formación se hace necesaria, tanto en la rama sanitaria como en la social.

Si quiere disfrutar de sus bisnietos, cuide a sus mayores. Porque dicen que cada uno hace lo que ve en casa, así que aplíquese en conservar a sus ascendientes para que hagan lo propio con usted.