Mostrando entradas con la etiqueta carretera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carretera. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de noviembre de 2017

Madrugar

A todos se nos pegan las sábanas por la mañana y es fácil sucumbir a quedarse unos minutos más en la cama, pero alunas veces hay quienes parece que no madrugan lo suficiente y circulan por la carretera sembrando el pánico al volante. 

He visto, como seguramente ustedes, adelantamientos imprudentes y conductores que presionan a quienes los preceden porque simplemente no se han levantado a tiempo. En ocasiones el peligro ha sido notorio y produce el malestar entre los hijos de vecinos que procuramos cumplir las normas, a pesar de que también podemos retrasarnos. 

Mención aparte merecen las recurrentes colas que sufren los conductores que transitan la TF-5 y que en mi opinión es una merma de la calidad de vida, porque el tiempo de todos es igual de valioso.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Orgullo al volante

Si eres conductor seguro que vas a entender el planteamiento que desarrollo a continuación. Todos los días al coger el volante y circular por carretera estamos expuestos a cualquier riesgo: a provocar atropellos, choques o accidentes; pero el principal factor para evitarlos es la cautela y la atención. Desde luego que todos podemos cometer errores o imprudencias porque hay varios factores que inciden en la calidad de la conducción, como el cansancio, la luminosidad, etc.

Frecuentemente suceden despistes que en la mayoría de ocasiones no llegan a mayores gracias a la rápida intervención de uno de los conductores. Cuando no es así, podría decirse que va el orgullo al volante. Supongo que todos han presenciado a personas a las que les es muy fácil discutir o provocar disputas con otros conductores o incluso con viandantes.

Cuando sucede una situación de peligro que por fortuna puede evitarse, es de recibo agradecer a la otra persona implicada que se haya solventado la situación. En lugar de esto, hay individuos que parecen sentirse heridos en el ego más profundo y se dedican a insultar o a generar polémica. En una circunstancia como ésta, y cuando me ocurre personalmente pido disculpas sacando la mano para agradecer que han entendido que me he equivocado, sin más. La madurez radica en saber que todos erramos y asumirlo sin mayor perjuicio.


martes, 3 de noviembre de 2015

Autopistas

En las autopistas, plataformas comunes de transporte, pasamos una parte de nuestras vidas, puede que mínima, pero significante. En Tenerife una de las más transitadas es la TF-5, por la que diariamente circulan miles de vehículos y en la que muchos usuarios sufren las populares colas mañaneras.


En estas carreteras cada día suceden historias y son testigos de todo tipo de sucesos. Este lunes el afectado fue un agente de la Guardia Civil que no se encontraba de servicio, pero aún así decidió parar su motocicleta para asistir a alguien. El fatal desenlace ocurrió cuando el conductor ebrio de una furgoneta se llevó por delante al agente y acabó matándole.

Hace unos meses un individuo circuló varios kilómetros en sentido contrario hasta que alcanzó a otro vehículo, cuyo ocupante perdió la vida. Cuando usted avanza por una autopista a una velocidad adecuada, la sola idea de encontrar un vehículo en su contra es terrible. Haga la prueba si quiere, plantéeselo sólo un instante y comprobará la sensación de vulnerabilidad que le invade.

Las vías donde a más velocidad se circula deberían disponer de un mayor número de elementos de seguridad. No siempre es así. Hoy, con el uso de los móviles se entiende que cada uno es capaz de solicitar su propia asistencia en caso de un choque o una avería. Cuando se trata de percances más graves, entran en actuación los servicios de emergencia.

Debemos circular con precaución y atender a los elementos externos que puedan condicionar la conducción. Ahora bien, todos somos personas y las carreteras no son más que asfalto. En todo caso debe primar la solidaridad y ser consciente de que manejamos un arma que puede ser causar efectos fatales.