Hace pocos días ha surgido una iniciativa empresarial en el sector de los medios de comunicación que se denomina @elpais_fem y que "pone el foco en contar cómo avanza el feminismo en el mundo". Enhorabuena y en hora buena.
Ya es momento de que las mujeres nos pronunciemos. El sector femenino lleva siglos asumiento papeles de total trascendencia para la vida social y ha tenido muy poco reconocimiento. Como sucedía mucho tiempo atrás, hoy lamentablemente se sigue tratando a la mujer como un objeto, como una esclava y como un ente sin voluntad en muchos más casos de los que nos imaginamos.
Las palabras empoderamiento y feminismo han salido al panorama mediático porque hemos sido nosotras quienes reivindicamos la igualdad en todos los ámbitos y el respeto a nuestra integridad. Una muestra sin precedentes se vio en las calles y en las redes sociales el pasado 8 de marzo. A la par han salido críticas tildando de "feminazis" y otros calificativos para denominar la lucha por un derecho que se reconoce legislativamente, pero que en la práctica no es asumido por gran parte de la población.
Empoderar es hacer fuerte a un grupo social desfavorecido y esa es nuestra lucha. Gritarlo, hacerlo visible, reivindicarlo pero sobre todo demostrar con acciones cotidianas que la mujer es igual de meritoria que el hombre. Hace falta hacerlo mucho más patente en puestos de liderazgo y gobernanza como ejemplo de la trascendencia del papel femenino en todos los sectores. Porque de la valía y la profesionalidad de la mujer no me cabe ninguna duda.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
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miércoles, 3 de octubre de 2018
Empoderamiento
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miércoles, 27 de julio de 2016
Con dos tacones
Hoy quiero hablarles de mujeres. No de cualquier banalidad, sino de la extraordinaria capacidad que tienen las mujeres para desarrollar multitud de actividades casi sin despeinarse y sobre todo, sin quejarse.
Dirijo la mirada a mujeres madres, trabajadoras, comprometidas, con responsabilidades sociales y con tiempo para dedicarle a la familia y a las tareas domésticas, aún haciendo un huequito para el ocio. Parece que viven en otro planeta, que no se rigen por nuestro sistema horario, pero existen. Son una realidad y todos las conocemos.
Mujeres extraordinarias, que se han formado para dejar atrás una sociedad marcada por el patriarcado y el machismo. Son médicos, abogadas, profesoras... Son personas fuertes, con iniciativa, con poderío, capaces, que han rebasado el modelo de sus madres y son un ejemplo magnífico de superación y voluntad. Son aquéllas que trabajan a diario, llevan la organización del hogar, el cuidado de los familiares y, aunque están sometidas a mucha presión, son extraordinarias en su labor profesional.
Con este peso a sus espaldas, están dispuestas a ponerse dos tacones, ponerse guapas y decirle al mundo que están aquí y que van a seguir luchando. Por eso manifiestan una conducta excelente y admirable y van a sentar el paradigma para futuras generaciones, que seguirán sus huellas.
Dirijo la mirada a mujeres madres, trabajadoras, comprometidas, con responsabilidades sociales y con tiempo para dedicarle a la familia y a las tareas domésticas, aún haciendo un huequito para el ocio. Parece que viven en otro planeta, que no se rigen por nuestro sistema horario, pero existen. Son una realidad y todos las conocemos.
Mujeres extraordinarias, que se han formado para dejar atrás una sociedad marcada por el patriarcado y el machismo. Son médicos, abogadas, profesoras... Son personas fuertes, con iniciativa, con poderío, capaces, que han rebasado el modelo de sus madres y son un ejemplo magnífico de superación y voluntad. Son aquéllas que trabajan a diario, llevan la organización del hogar, el cuidado de los familiares y, aunque están sometidas a mucha presión, son extraordinarias en su labor profesional.
Con este peso a sus espaldas, están dispuestas a ponerse dos tacones, ponerse guapas y decirle al mundo que están aquí y que van a seguir luchando. Por eso manifiestan una conducta excelente y admirable y van a sentar el paradigma para futuras generaciones, que seguirán sus huellas.
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