La lacra de la violencia de género nos acecha. En cuatro días han sido asesinadas en España cuatro mujeres y este problema se ha enquistado tanto en nuestro entorno social que, por desgracia, parece complicado erradicarlo a corto plazo. Por más que se invierte en campañas educativas y mediáticas, los datos son nefastos y se traducen en decenas de mujeres y niños muertos a manos de sus agresores.
Me
cabrea, me enfada, me siento impotente. No hoy, sino siempre. Me da
tanta rabia que la vida de una mujer y la de sus hijos dependa de la
voluntad de un mísero cobarde, que no le
encuentro explicación. No tolero que se les tilde de supuestos o
presuntos asesinos cuando la muerte y la violencia es tan manifiesta.
Y
varias alternativas a nivel internacional parecen advertir a la mujer
de que se cuide. Un ejemplo es el Ayuntamiento del pueblo vasco de
Santurtzi, que prestará servicio de acompañamiento a casa a las mujeres
durante las fiestas o la decisión de la FIFA de no sacar planos de
mujeres en las gradas para evitar agresiones sexuales. Esto me hace
preguntarme ¿quién tiene el problema: la mujer, que sufre el ataque, o
el hombre que lo perpetra? ¿Por qué poner en marcha esas medidas que
parecen designios de la época medieval?
En julio del
año 2018 ya llevamos décadas luchando para normalizar el papel de la
mujer en la vida social, para integrarla laboralmente y para que tenga
exactamente los mismos derechos que el hombre. Por supuesto que hay que
evitar agresiones, pero lo que hay que hacer es condenarlas, y no dejar
manadas sueltas.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
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lunes, 16 de julio de 2018
De cerca
Hoy la violencia de género me ha tocado de cerca, muy cerca, en mi pueblo, en una calle por la que transito a diario. Una mujer y sus dos hijas han sido asesinadas a manos de su marido.
Me cabrea, me enfada, me duele. No hoy sino siempre. Pero cuando toca tan cerca parace que se hace más doloroso. He circulado por el entorno del lugar donde ha ocurrido la tragedia y he visto a compañeros periodistas relatando la desgracia que ha tenido lugar en una calle tranquila de un pueblo apacible y amable.
He condenado la violencia de género una y mil veces y he usado mi blog como plataforma. En esta ocasión he escrito y me he desdicho al ritmo de los acontecimientos. No puedo culpar de asesino a una persona que podría no serlo, según se apuntó a las pocas horas de conocer la noticia. Pero una vez desvelado el resultado de las autopsias, todo parece indicar que es un caso de violencia machista. Otro caso más, un desdichado asesinato que para mí y los vecinos de mi Villa tiene una connotación diferente porque ha sido muy cerca y se ha llevado a una de las nuestras y a dos niñas.
Como he apuntado, entender cómo una familia puede llegar a realizarlo escapa a mi comprensión. Y me duele que personas inocentes acaben siendo las víctimas de esta lacra contra la que todos tenemos que luchas a diario. Ni una menos, las queremos a todas y las queremos vivas.
Me cabrea, me enfada, me duele. No hoy sino siempre. Pero cuando toca tan cerca parace que se hace más doloroso. He circulado por el entorno del lugar donde ha ocurrido la tragedia y he visto a compañeros periodistas relatando la desgracia que ha tenido lugar en una calle tranquila de un pueblo apacible y amable.
He condenado la violencia de género una y mil veces y he usado mi blog como plataforma. En esta ocasión he escrito y me he desdicho al ritmo de los acontecimientos. No puedo culpar de asesino a una persona que podría no serlo, según se apuntó a las pocas horas de conocer la noticia. Pero una vez desvelado el resultado de las autopsias, todo parece indicar que es un caso de violencia machista. Otro caso más, un desdichado asesinato que para mí y los vecinos de mi Villa tiene una connotación diferente porque ha sido muy cerca y se ha llevado a una de las nuestras y a dos niñas.
Como he apuntado, entender cómo una familia puede llegar a realizarlo escapa a mi comprensión. Y me duele que personas inocentes acaben siendo las víctimas de esta lacra contra la que todos tenemos que luchas a diario. Ni una menos, las queremos a todas y las queremos vivas.
jueves, 26 de abril de 2018
Yo sí te creo
Hoy mi publicación en el blog es una proclama, un grito desgarrado y compartido. Hoy escribo para defender y apoyar a la chica que fue violada en las fiestas de los San Fermines de 2016. Una joven que no sólo fue agredida y vejada por cinco salvajes que se autodenominan "La Manada", sino que con la resolución judicial del día de hoy se ha visto doblemente vulnerada.
No es agresión sino abuso, defienden los jueces que llevan el caso. Todos nos preguntamos de qué se trata, qué tipo de eufemismo hay que utilizar para encubrir las acciones penales y dolosas que estos hombres acometieron contra una mujer. La sola fuerza física de cinco varones contra una chiquilla hace que me escalofríe. No quiero imaginarme lo demás.
Hoy España cree y apoya a la víctima a la que debía haber amparado la justicia. Lo único que me consuela es la respuesta crítica y feroz que ha dado la ciudadanía, porque nosotros no somos una manada.
#YoSíTeCreo
#NoEsAbusoEsViolación
No es agresión sino abuso, defienden los jueces que llevan el caso. Todos nos preguntamos de qué se trata, qué tipo de eufemismo hay que utilizar para encubrir las acciones penales y dolosas que estos hombres acometieron contra una mujer. La sola fuerza física de cinco varones contra una chiquilla hace que me escalofríe. No quiero imaginarme lo demás.
Hoy España cree y apoya a la víctima a la que debía haber amparado la justicia. Lo único que me consuela es la respuesta crítica y feroz que ha dado la ciudadanía, porque nosotros no somos una manada.
#YoSíTeCreo
#NoEsAbusoEsViolación
martes, 11 de octubre de 2016
Pequeños monstruos
Tras la agresión a la menor de 8 años en un colegio mallorquí por parte de sus compañeros, me he planteado cómo puede ser que los niños a esas edades sean tan agresivos. Qué les lleva a desarrollar su ira golpeando a una pequeña y porqué no ha sido sólo un niño, sino varios de ellos los que participaron en esta acción condenable.
¿Qué haría usted si fuera su hijo uno de los agresores? ¿Cómo se ha educado a esos niños, que no tienen más que 12 o 13 años para reaccionar de esa manera? Varios padres de menores se han negado a llevar a sus niños al colegio hasta que se actúe contra los agresores, pero las iniciativas al respecto no deben venir sólo de parte de la escuela.
La verdad es que no querría estar en la piel de la familia ni de los agresores ni de la víctima, pero me preocupa que se sucedan casos de acoso y agresión en niños, que cada vez son más frecuentes. Las diferencias entre los pequeños siempre han existido, las burlas, algún que otro encontronazo, pero hasta ahora no conocíamos la gravedad de asuntos como éste, que por desgracia esconden depresiones y hasta suicidios, y no pueden seguir ocurriendo.
¿Qué haría usted si fuera su hijo uno de los agresores? ¿Cómo se ha educado a esos niños, que no tienen más que 12 o 13 años para reaccionar de esa manera? Varios padres de menores se han negado a llevar a sus niños al colegio hasta que se actúe contra los agresores, pero las iniciativas al respecto no deben venir sólo de parte de la escuela.
La verdad es que no querría estar en la piel de la familia ni de los agresores ni de la víctima, pero me preocupa que se sucedan casos de acoso y agresión en niños, que cada vez son más frecuentes. Las diferencias entre los pequeños siempre han existido, las burlas, algún que otro encontronazo, pero hasta ahora no conocíamos la gravedad de asuntos como éste, que por desgracia esconden depresiones y hasta suicidios, y no pueden seguir ocurriendo.
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