Cuando miles de ciudadanos salen a la calle para manifestarse y exigir derechos, se puede decir que el pueblo manda. Así ha ocurrido en Venezuela, donde la gente ha salido a reclamar sus derechos sociales y a reivindicar el fin de una etapa de sometimiento y represión. La consecuencia es que se ha nombrado un presidente interino y la resolución del conflicto es dudosa, pero marcará la historia del país.
Lo mismo ocurre cuando se manifiestan personas en contra de la violencia de género o cuando los pensionistas alzan la voz para que dejen de masacrarlos. El poder de la gente es valioso y no tiene mesura. El ejemplo es la protesta de los chalecos amarillos en Francia, que acabó doblegando al Gobierno de Macron.
En España vivimos en estos días la huelga de taxistas, que ha afectado de manera innegable a la movilidad de ciudades como Madrid o Barcelona.
El poder está en nuetsras manos, sea en nuestra decisión para manisfestarnos o con nuestra papeleta en la urna, pero nuestros movimientos en este sentido son trascendentales.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
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sábado, 26 de enero de 2019
viernes, 12 de octubre de 2018
Día de fiesta
Hoy ha sido el día de celebración de la Hispanidad. Un día de fiesta. Muchos han decidido que no tienen nada que celebrar y otros, muy patriotas, colocan la bandera visible en la fachada de sus casas.
No soy ni de unos ni de otros. Para mí la patria no es la bandera, el escudo o el himno. Creo concienzudamente que no se nos ha educado en el amor a la nación que existe en otros países. Y es grave que no ocurre nada por ir vestido con símbolos extranjeros pero usar los nuestros se considera demasiado conservador, rozando lo facha.
Para mí la marca España es la gente. Sus modos y sus acciones y no lo que nos hagan ver los políticos de turno o los medios de comunicación. España son los vecinos de Mallorca que llevan dos días ayudando a las fuerzas de seguridad a encontrar a un niño desaparecido tras una tormenta fatídica. Este país es solidario, empático y comprometido y lo demuestra continuamente.
No soy ni de unos ni de otros. Para mí la patria no es la bandera, el escudo o el himno. Creo concienzudamente que no se nos ha educado en el amor a la nación que existe en otros países. Y es grave que no ocurre nada por ir vestido con símbolos extranjeros pero usar los nuestros se considera demasiado conservador, rozando lo facha.
Para mí la marca España es la gente. Sus modos y sus acciones y no lo que nos hagan ver los políticos de turno o los medios de comunicación. España son los vecinos de Mallorca que llevan dos días ayudando a las fuerzas de seguridad a encontrar a un niño desaparecido tras una tormenta fatídica. Este país es solidario, empático y comprometido y lo demuestra continuamente.
domingo, 26 de marzo de 2017
Me gustas tú
Como seres sociales que somos, estamos condicionados a relacionarnos con otras personas. Nos gusta hablar con la gente, quedar con amigos, celebrar y pasar tiempo con nuestros afines.
Me gustan todos. Me gustas tú. Me gustan los niños, su inocencia, su espontaneidad, su sonrisa constante, su ingenuidad y su valor.
Me gustan las mujeres virtuosas, que trabajan, que cuidan a sus hijos, que cocinan, que tienen tiempo para ponerse guapas y fuerza para enfrentar un día tras otro sin despeinarse.
Me gustan los hombres, valiosos, respetuosos, constantes, que son padres ejemplares y dan lecciones con sus hechos.
Me gustan los mayores, los que han marcado las huellas que han construido nuestro sendero, su sabiduría, su experiencia, su bondad y su paciencia.
Me gusta la gente, hablar con ella, compartir miradas y sonrisas, aprender de todos en actitudes y comportamientos. Sin duda, como fruto de mi relación social soy la persona que soy.
Me gustan todos. Me gustas tú. Me gustan los niños, su inocencia, su espontaneidad, su sonrisa constante, su ingenuidad y su valor.
Me gustan las mujeres virtuosas, que trabajan, que cuidan a sus hijos, que cocinan, que tienen tiempo para ponerse guapas y fuerza para enfrentar un día tras otro sin despeinarse.
Me gustan los hombres, valiosos, respetuosos, constantes, que son padres ejemplares y dan lecciones con sus hechos.
Me gustan los mayores, los que han marcado las huellas que han construido nuestro sendero, su sabiduría, su experiencia, su bondad y su paciencia.
Me gusta la gente, hablar con ella, compartir miradas y sonrisas, aprender de todos en actitudes y comportamientos. Sin duda, como fruto de mi relación social soy la persona que soy.
sábado, 19 de abril de 2014
Personas tóxicas
Hoy en la sección de libros de un centro comercial vi un libro con un título que decía: "Gente tóxica". No lo cogí, ni leí siquiera nada más que esas dos palabras, pero me ha sugerido lo difícil que puede resultar eliminar de nuestra vida a personas que no nos hacen bien.
Cuando se trata sólo de conocidos, compañeros o amigos puede ser menos doloroso, aunque depende de la relación establecida, seguro que es una decisión complicada. Ahora yo voy más allá. ¿Qué pasa cuando ocurre con personas más allegadas e incluso con familia? Ya no se puede actuar tan a la ligera. Bueno, sí se puede, pero la educación social que nos han impartido nos hace pensar que no se debe.
Sería interesante apartar con total libertad al cuñado pesado o a la tía impertinente de turno. Sin embargo, cuando esa decisión afecta a la gente que queremos estamos coartados para actuar sin cortapisas y desaparece la posibilidad de eliminar a la gente tóxica de tu vida como lo haríamos con cualquier otro sujeto.
Existir existen, señores. Hay gente maliciosa, nociva, destructora, entremetida, cruel... y admiro a quienes tienen la fortaleza de alejarla de su camino y continuar con paso firme hacia delante.
Cuando se trata sólo de conocidos, compañeros o amigos puede ser menos doloroso, aunque depende de la relación establecida, seguro que es una decisión complicada. Ahora yo voy más allá. ¿Qué pasa cuando ocurre con personas más allegadas e incluso con familia? Ya no se puede actuar tan a la ligera. Bueno, sí se puede, pero la educación social que nos han impartido nos hace pensar que no se debe.
Sería interesante apartar con total libertad al cuñado pesado o a la tía impertinente de turno. Sin embargo, cuando esa decisión afecta a la gente que queremos estamos coartados para actuar sin cortapisas y desaparece la posibilidad de eliminar a la gente tóxica de tu vida como lo haríamos con cualquier otro sujeto.
Existir existen, señores. Hay gente maliciosa, nociva, destructora, entremetida, cruel... y admiro a quienes tienen la fortaleza de alejarla de su camino y continuar con paso firme hacia delante.
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