Eres tú. Tu mejor amigo y tu peor enemigo.
Quien pone los límites. Quien te da permiso.
Quien te perdona. O no.
Eres tú. Sólo tú.
Tu cómplice más fiable. Tu aliado.
Quien debe sentir orgullo de ti. Quien más te quiere y te respeta. Eres tú.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
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martes, 2 de abril de 2019
martes, 10 de octubre de 2017
Tu admirador
Hoy iba caminando por la calle tras un niño y su padre. Este último levantaba considerablemente la voz y reñía al pequeño, que a mi juicio no tendría más de 6 o 7 años, por no jugar bien al fútbol. El niño caminaba con el equipaje puesto y la cabeza baja.
En algunos momentos me dieron ganas de intervenir. Me hervía la sangre de ver cómo acusaba a su hijo de no moverse bien y le increpaba diciendo que iba a comentarle al entrenador que lo dejara en el vestuario, ante lo que el pequeño levantó la cabeza y gritó : "No".
No pretendo que los padres jaleen y alaben a sus hijos de manera desmesurada, pero el ánimo debería venir con ellos, trabajado desde casa. Seguramente no sea el mejor, ni llegue a ser Messi, pero lo mínimo sería que sus padres confiaran en él y le admiren por lo que hace.
En algunos momentos me dieron ganas de intervenir. Me hervía la sangre de ver cómo acusaba a su hijo de no moverse bien y le increpaba diciendo que iba a comentarle al entrenador que lo dejara en el vestuario, ante lo que el pequeño levantó la cabeza y gritó : "No".
No pretendo que los padres jaleen y alaben a sus hijos de manera desmesurada, pero el ánimo debería venir con ellos, trabajado desde casa. Seguramente no sea el mejor, ni llegue a ser Messi, pero lo mínimo sería que sus padres confiaran en él y le admiren por lo que hace.
lunes, 19 de junio de 2017
Tus logros
Tú eres tú y tus logros, tus metas, tus satisfacciones, las veces que has levantado el puño o chillado de alegría por haberlo conseguido. Y tus intentos, aunque no hayan llegado a buen puerto. Sin duda, mejor quedarse con lo positivo.
Nadie puede estar más orgulloso que tú de tus propósitos cumplidos. Porque te reconforta, te satisface, te levanta el ánimo y te da fuerzas para continuar. Siempre adelante.
Nadie puede estar más orgulloso que tú de tus propósitos cumplidos. Porque te reconforta, te satisface, te levanta el ánimo y te da fuerzas para continuar. Siempre adelante.
miércoles, 14 de junio de 2017
Si Dios quiere
Me he dado cuenta de que es bastante común entre mujeres de cierta edad referirse a cualquier plan, cita o evento con la apostilla de "si Dios quiere". Me resulta tierno y sencillo, pero es cierto a la vez.
Llámenlo Dios, destino o fuerza sobrenatural. Cuando las cosas esenciales y verdaderas están en peligro y uno no puede hacer nada para remediarlo, sólo nos queda esperar, confiar o rezar. Cada uno según su creencia.
Llámenlo Dios, destino o fuerza sobrenatural. Cuando las cosas esenciales y verdaderas están en peligro y uno no puede hacer nada para remediarlo, sólo nos queda esperar, confiar o rezar. Cada uno según su creencia.
martes, 16 de mayo de 2017
Tus hábitos
Hoy le he escuchado decir a un experto que los psicólogos conductuales hablan de la creación de un hábito una vez se ha realizado la actividad en cuestión 60 veces seguidas. Ahí entran en juego la voluntad y la perseverancia.
Podría decirse que los españoles somos poco constantes, en general, y salvando excepciones. Nos proponemos metas como hacer deporte asiduamente, comer sano, aprender idiomas, disfrutar de más tiempo de ocio...
Pensándolo fríamente creo que lo único que hcaemos con seguridad durante dos meses sin descansar ni un sólo día es comer y dormir. Así nos va.
Crear un hábito, sobre todo en los inicios y hasta convertirlo en parte de nuestra rutina, desde luego que no es tarea fácil y precisa bastante disciplina. Es tolerable a edades tempranas, como parte del proceso de aprendizaje, pero de adultos cuesta más autoimponernos reglas y horarios fuera de los que ya tenemos pautados. Ahora bien, todo el mérito y mi reconocimiento a quien se lo propone y lo consigue. Todos somos capaces. Hay deportistas centenarios, así que no tenemos excusa.
Podría decirse que los españoles somos poco constantes, en general, y salvando excepciones. Nos proponemos metas como hacer deporte asiduamente, comer sano, aprender idiomas, disfrutar de más tiempo de ocio...
Pensándolo fríamente creo que lo único que hcaemos con seguridad durante dos meses sin descansar ni un sólo día es comer y dormir. Así nos va.
Crear un hábito, sobre todo en los inicios y hasta convertirlo en parte de nuestra rutina, desde luego que no es tarea fácil y precisa bastante disciplina. Es tolerable a edades tempranas, como parte del proceso de aprendizaje, pero de adultos cuesta más autoimponernos reglas y horarios fuera de los que ya tenemos pautados. Ahora bien, todo el mérito y mi reconocimiento a quien se lo propone y lo consigue. Todos somos capaces. Hay deportistas centenarios, así que no tenemos excusa.
martes, 25 de abril de 2017
Me equivoco
Cada día con nuestra actitud y con los hechos que realizamos tomamos decisiones acertadas y otras que no lo son tanto. Ya puede ser elegir el color de la pintura para el salón, decidir hacia dónde encaminar el futuro profesional o depositar la confianza en alguien. Éstos y muchos actos que emprendemos pueden ser erróneos, fallidos, pero lo más importante es de la manera que repercuten en nosotros.
En estos tiempos no es muy frecuente adelantar el corazón a la razón. La mayoría de acciones se llevan a cabo buscando algún resulado beneficioso, ¿y qué pasa si me equivoco? ¿Si no elegí la carrera correcta, la pareja correcta o si no soy la persona correcta? Seguramente yerro, pero he sido capaz de tomar mis propias decisiones. He hecho caso a la vocación más que a las salidas profesionales; al amor más que a la apariencia y me gusta ser como soy, no como otros quisieran que fuera.
Me equivoco, lo aseguro, todos los días, pero tengo la libertad de rectificar, de corregir, de sumar o restar lo que he aprendido de mis propias vivencias. Y pienso seguir empleando el mismo método, aunque haga tachones.
En estos tiempos no es muy frecuente adelantar el corazón a la razón. La mayoría de acciones se llevan a cabo buscando algún resulado beneficioso, ¿y qué pasa si me equivoco? ¿Si no elegí la carrera correcta, la pareja correcta o si no soy la persona correcta? Seguramente yerro, pero he sido capaz de tomar mis propias decisiones. He hecho caso a la vocación más que a las salidas profesionales; al amor más que a la apariencia y me gusta ser como soy, no como otros quisieran que fuera.
Me equivoco, lo aseguro, todos los días, pero tengo la libertad de rectificar, de corregir, de sumar o restar lo que he aprendido de mis propias vivencias. Y pienso seguir empleando el mismo método, aunque haga tachones.
miércoles, 22 de junio de 2016
Fracaso
Una de estas tardes escuché en la radio a Pepe Viyuela hablando sobre una colaboración que realizaba para ayudar a personas refugiadas. Me perdí del argumento de lo que decía cuando le escuché pronunciar la frase: "En esta sociedad el fracaso no se perdona" y me quedé pensando en lo que eso significa.
No le he dado demasiadas vueltas, pero aunque parezca deplorable creo que es cierto. No sólo no se perdona el fracaso, sino que se condena y me he preguntado ¿qué es fracaso? y ¿quién o qué lo determina?
¿Acaso es fracaso suspender un examen o no encontrar un trabajo? ¿Ser un fracasado es no saber, no poder, no querer? Desde mi punto de vista el fracaso es no ser tolerante, distinto, abierto y dispuesto. El fracaso es marcar la diferencia, señalar, condenar, ridiculizar.
No hay que compararse con nadie para ver si has logrado una meta. Simplemente haz de marcarte tus propios objetivos; así siempre irás hacia adelante. No te midas, puedes hacerlo. Y si no lo logras, podrás volver a intentarlo. ¿Quién o qué te lo impide? Sólo es cuestión de actitud y resiliencia.
No le he dado demasiadas vueltas, pero aunque parezca deplorable creo que es cierto. No sólo no se perdona el fracaso, sino que se condena y me he preguntado ¿qué es fracaso? y ¿quién o qué lo determina?
¿Acaso es fracaso suspender un examen o no encontrar un trabajo? ¿Ser un fracasado es no saber, no poder, no querer? Desde mi punto de vista el fracaso es no ser tolerante, distinto, abierto y dispuesto. El fracaso es marcar la diferencia, señalar, condenar, ridiculizar.
No hay que compararse con nadie para ver si has logrado una meta. Simplemente haz de marcarte tus propios objetivos; así siempre irás hacia adelante. No te midas, puedes hacerlo. Y si no lo logras, podrás volver a intentarlo. ¿Quién o qué te lo impide? Sólo es cuestión de actitud y resiliencia.
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