Estos últimos días se ha escuchado el término de "terrorismo machista" para referirse a la lacra que ha acabado con la vida de más de mil mujeres tan sólo en los años en que hay registro de las muertes sucedidas por razón de violencia de género. Evidentemente, sabemos que en años anteriores fueron muchas más.
Lo más sorprendente y triste es que las nuevas generaciones ven el control a las mujeres y la violencia como algo común. Una niña de 15 años fue estampada contra un escaparate por su novio hace unos días. Este terror no sabe de edades ni de clases sociales; pues también conocimos el caso de un guardia civil que le pegó dos tiros a su mujer para luego suicidarse. ¿Cómo puede ocurrir dentro de un Cuerpo que lucha para erradicar esta injusticia?
Sólo decir que la muerte de mil mujeres es, sin duda, un acto de terrorismo. La educación y los poderes del Estado deben aunar fuerzas para luchar y exterminar esta matanza.
El día 1 de enero no se publican los periódicos en papel. Bien. Pues como "hoy no es uno de enero" este espacio servirá para publicar comentarios, reflexiones o apuntes del día a día que susciten interés.
Mostrando entradas con la etiqueta terrorismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terrorismo. Mostrar todas las entradas
miércoles, 26 de junio de 2019
domingo, 15 de noviembre de 2015
Una masacre cercana
Los actos de atentado que se produjeron la noche del viernes en París han causado la indignación, la preocupación y la alarma en miles de ciudadanos europeos. Inmediatamente las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo. Yo también lo he hecho porque no concibo la barbarie en ningún término y menos en nombre de un Dios, sea cual sea.
Lo único que me he cuestionado es si haríamos lo mismo y nos solidarizáramos en la misma medida en el caso de que el atentado hubiera ocurrido en un país más lejano. En Siria se suceden centenares de muertes al día y no he visto un hastag que reivindique sumarse a la causa o facebook facilite añadir a tu perfil la bandera de la población afectada.
Simplemente me planteo que nos duela porque ha sido cerca, porque muchos europeos han estado o han pensado viajar a París. Y con ello no le resto gravedad, sino que intento entendernos. Las vidas valen lo mismo de donde quiera que procedan y los malos no lo son todos porque vengan del mismo sitio. Que en este caso no paguen justos por pecadores, porque eso es exactamente lo que estamos lamentando.
Lo único que me he cuestionado es si haríamos lo mismo y nos solidarizáramos en la misma medida en el caso de que el atentado hubiera ocurrido en un país más lejano. En Siria se suceden centenares de muertes al día y no he visto un hastag que reivindique sumarse a la causa o facebook facilite añadir a tu perfil la bandera de la población afectada.
Simplemente me planteo que nos duela porque ha sido cerca, porque muchos europeos han estado o han pensado viajar a París. Y con ello no le resto gravedad, sino que intento entendernos. Las vidas valen lo mismo de donde quiera que procedan y los malos no lo son todos porque vengan del mismo sitio. Que en este caso no paguen justos por pecadores, porque eso es exactamente lo que estamos lamentando.
jueves, 22 de octubre de 2015
Desiguales
Hoy en todo lo que hacemos y en nuestra actitud buscamos la diferencia. Luchamos por destacar, por distinguirnos y por resultar diversos ante la gran masa social.
Hace sólo unas décadas ocurría lo contrario. Los regímenes dictatoriales y fascistas se encargaron de eliminar a quien era diferente, a quien sobresalía o a quien simplemente no seguía las pautas impuestas. Los progresistas, los liberales, los homosexuales o, simplemente, los justos no tenían cabida en un sistema político que, eliminando las diferencias, perseguía todo lo contrario a la igualdad.
Años después, con las viviencias sociales que esta Europa ha experimentado, me sorprende saber que aún existe quien condena la diversidad, lo heterogéneo y plural. En éste, que se empeñan en definir como "un tiempo nuevo", se han superado barreras en el ámbito social; no obstante, aún queda por qué luchar. Combatir el racismo, la violencia, la discriminación, el acoso, el terrorismo..., pero fomentar la libertad, la igualdad, la heterogeneidad.
Es el momento de aceptar y consolidar las diferencias en un mundo desigual, pero compuesto de muchos integrantes. Todos.
Hace sólo unas décadas ocurría lo contrario. Los regímenes dictatoriales y fascistas se encargaron de eliminar a quien era diferente, a quien sobresalía o a quien simplemente no seguía las pautas impuestas. Los progresistas, los liberales, los homosexuales o, simplemente, los justos no tenían cabida en un sistema político que, eliminando las diferencias, perseguía todo lo contrario a la igualdad.
Años después, con las viviencias sociales que esta Europa ha experimentado, me sorprende saber que aún existe quien condena la diversidad, lo heterogéneo y plural. En éste, que se empeñan en definir como "un tiempo nuevo", se han superado barreras en el ámbito social; no obstante, aún queda por qué luchar. Combatir el racismo, la violencia, la discriminación, el acoso, el terrorismo..., pero fomentar la libertad, la igualdad, la heterogeneidad.
Es el momento de aceptar y consolidar las diferencias en un mundo desigual, pero compuesto de muchos integrantes. Todos.
Etiquetas:
desigual,
dictadura,
diferencia,
diferente,
heterogéneo,
homosexualidad,
igualdad,
libertad,
sociedad,
terrorismo,
violencia
sábado, 28 de febrero de 2015
La barbarie
Estos últimos días con motivo de las actuaciones de grupos radicales, han aparecido en televisión imágenes de cómo matan y torturan a los infieles, a aquellas personas que no piensan como ellos o incluso contradicen los actos que se cometen con el pretexto de la religión.
No sólo graban lo que le realizan a quienes han capturado, sino que hacen públicas imágenes del reclutamiento de niños que pasarán a ser los futuros combatientes. Para ser uno de ellos es preciso someterse al dolor. He visto cómo pegaban patadas a niños en la zona abdominal o cómo les golpean con palos. Este ritual forma parte de la preparación y los padres no sólo lo permiten, sino que lo ven como algo habitual; debe se ser hasta un orgullo.
El mundo occidental se ha conmocionado al ver con la rabia que destrozaban esculturas históricas. Y es cierto que uno no puede permanecer inmóvil ante tanta barbarie, ante la desolación. Pero más allá de la historia, no entiendo una religión que justifica la matanza a seres inocentes, que quiere callar a quien no habla igual que ellos a golpe de pistola.
Condeno estas actuaciones como lo hago con cualquier expresión de violencia, pero lo que no tolero es que el islamismo sirva como razón para aterrorizar al mundo y para sembrar la semilla del odio, la crueldad y hacer como si los derechos humanos fueran cosa de un pasado remoto.
No sólo graban lo que le realizan a quienes han capturado, sino que hacen públicas imágenes del reclutamiento de niños que pasarán a ser los futuros combatientes. Para ser uno de ellos es preciso someterse al dolor. He visto cómo pegaban patadas a niños en la zona abdominal o cómo les golpean con palos. Este ritual forma parte de la preparación y los padres no sólo lo permiten, sino que lo ven como algo habitual; debe se ser hasta un orgullo.
El mundo occidental se ha conmocionado al ver con la rabia que destrozaban esculturas históricas. Y es cierto que uno no puede permanecer inmóvil ante tanta barbarie, ante la desolación. Pero más allá de la historia, no entiendo una religión que justifica la matanza a seres inocentes, que quiere callar a quien no habla igual que ellos a golpe de pistola.
Condeno estas actuaciones como lo hago con cualquier expresión de violencia, pero lo que no tolero es que el islamismo sirva como razón para aterrorizar al mundo y para sembrar la semilla del odio, la crueldad y hacer como si los derechos humanos fueran cosa de un pasado remoto.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Condena social
En los últimos días ha salido a la luz el caso de los sacerdotes de Granada imputados por la vís judicial por el presunto abuso sexual de menores. La víctima relató el acontecimiento al Papa y éste lo incitó a denunciarlo. Dejando a un lado lo que tiene de singular y de mediático, no puedo dejar de significar la condena social que se realiza a los implicados en casos penales.
Ya sean tramas de corrupción, casos de abusos sexuales, terrorismo, violencia de género, etc., cuando se da a conocer uno de estos sucesos, se genera automáticamente una respuesta de repulsa por parte de los medios de comunicación, que se magnifica en la cuidadanía, y se convierte en tema de conversación.
Es injusto, claro que sí, pero lo califico como el reflejo de una sociedad madura y sensible. Si no nos impactara y no criticásemos casos de este calibre, tal vez no significarían nada y apenas serían reseñables.
Sin ir más lejos, conocimos cómo tirotearon a un niño de doce años en Estados Unidos porque portaba una pistola de juguete. En España no podría ocurrir, parece inverosímil y conllevaría un error fatal en la carrera policial de los agentes. No me pregunto por qué, sólo afirmo que una sociedad capaz de movilizarse sigue teniendo sangre en las venas.
Ya sean tramas de corrupción, casos de abusos sexuales, terrorismo, violencia de género, etc., cuando se da a conocer uno de estos sucesos, se genera automáticamente una respuesta de repulsa por parte de los medios de comunicación, que se magnifica en la cuidadanía, y se convierte en tema de conversación.
Es injusto, claro que sí, pero lo califico como el reflejo de una sociedad madura y sensible. Si no nos impactara y no criticásemos casos de este calibre, tal vez no significarían nada y apenas serían reseñables.
Sin ir más lejos, conocimos cómo tirotearon a un niño de doce años en Estados Unidos porque portaba una pistola de juguete. En España no podría ocurrir, parece inverosímil y conllevaría un error fatal en la carrera policial de los agentes. No me pregunto por qué, sólo afirmo que una sociedad capaz de movilizarse sigue teniendo sangre en las venas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)