domingo, 23 de junio de 2013

Muy, muy alto

En las grandes superficies comerciales, y abogando por la idea de abundancia y opulencia, colocan los productos en estanterías hasta muchos centímetros e incluso metros por encima de su cabeza. Imagínese cuánto que el cliente podría medir dos metros y aún así no alcanzar ni de puntillas los objetos que colocan en el estante más alto.

Especulando cuál es la razón que les lleva a distribuir los productos que están a la venta a esta altura, no encuentro más respuesta que dar a entender a los consumidores la abundancia de alimentos y enseres de que disponen. Dar a conocer que pueden comprar cuanto quieran, que hay producción de sobra.

Si se agotan los productos de las estanterías más bajas, las que están al alcance de cualquiera que mida entre 1,50 y 1,80 metros como media, de poco sirve que siga habiendo materiales varios estantes por encima. Tal vez en alguna ocasión haya visto a alguien de puntillas o dando saltos intentando obtener lo que, aunque esté a su disposición, no está a su alcance.



Ridícula me parece tal ostentación y poco efectiva, porque en estos establecimientos tampoco suele haber personal al servicio de los clientes que puedan facilitarles estos productos de tan alta ubicación; por lo tanto, tampoco considero que se pueda efectuar su venta.


martes, 4 de junio de 2013

Me molesta

Entre los muchos comportamientos incívicos que podamos llegar a desarrollar hay algunos que realmente me incordian. Entendido que vivimos en una sociedad plural y que cada uno lleva a cabo sus normas y realmente asumido que mi libertad acaba cuando empieza la de los demás; pero la convivencia social supone, a mi modo de entender, cierta implicación.

Que se estacione mal un vehículo por un instante, para realizar cualquier trámite esporádico, no lo condeno, pero aparcar concienzudamente mal, estorbando a otros usuarios de la vía, teniendo espacio para aparcar debidamente, lo creo una frivolidad, cuanto menos.

Si estoy en el pasillo de un supermercado y al coger un objeto de la estantería se cae otro al suelo, ¿qué menos que recogerlo? Pues hay quien lo deja de recuerdo.

Éstos y otros hábitos sociales y comunes ni siquiera los valoro si los realizo de manera "correcta", por calificarlo de alguna forma. De verdad no soporto a quien realiza esta serie de gestos con el mísero propósito de molestar, de ser inoportuno o de hacer patente su desorden.

Pues sí, me molesta, me inoportuna que se me cuele una persona en la cola de un banco o en un ceda el paso, sin que sea yo realmente quien le ceda el turno. Porque hay quien piensa que tiene más cara que el resto, pero lo que realmente tiene es menos educación.


domingo, 26 de mayo de 2013

No tan lejos de Cantabria

Esta semana que hoy acaba, la Cadena Ser sacó a la luz una supuesta circular que se emitió en el Servicio Público de Empleo madrileño para favorecer la contratación de desempleados que cobran prestación, dejando sin opciones de acceder a una oferta laboral a aquellas personas que no reciben ninguna ayuda.

A raíz de la polémica que generó esta cuestión, entrevistaron en la misma emisora a la directora del Servicio Cántabro de Empleo, María Ángeles Sopeña, que vino a hacer unas declaraciones fácilmente calificables de improperio para quienes somos parados de larga duración.

Dice la susodicha que los desempleados que han dejado de cobrar el subsidio llevan ya mucho tiempo sin trabajar, de forma que "han perdido habilidades". A ver, señora Sopeña, resulta que los desempleados que no trabajamos ni cobramos no somos incapaces y podemos realizar perfectamente las funciones que exige la titulación que poseemos. Tal vez suena más su justificación al ahorro de la prestación que realizan si contratan a quienes hoy le están pagando. Ustedes que se lo ahorran y ellos tan contentos porque ya han conseguido un empleo.

No quiero creer que en las Islas impere el mismo propósito. Que no se dé prioridad a los desempleados que no tienen ninguna entrada económica, condenándolos, además de al paro, a una inminente exclusión social. Y es que, al fin, no estamos tan lejos de Cantabria.


domingo, 19 de mayo de 2013

Estudiar en tiempos de crisis

En un día a día coronado por la austeridad y el ahorro, estudiar se convierte en poco menos que un lujo. Para cualquier familia hacerse cargo de los gastos que supone que uno de sus hijos emprenda una formación superior conlleva un sobreesfuerzo económico.

Más aún cuando tienen que desplazarse a otro lugar para acometer los estudios, porque estar fuera de casa supone un cargo que se traduce en dinero para pagar la vivienda, para comer, para el transporte, para los gastos derivados de los estudios, etc.

Esta situación me ha llamado la atención y, tanto fue así, que convertí el asunto en el tema de uno de mis reportajes para Canarias3puntocero. Para documentarme accedí a la vivienda de estudiantes que residen en La Laguna, pero que proceden de otras islas y que han viajado a Tenerife para cursar sus carreras. También hablé con dos jóvenes brasileñas que vinieron a La Orotava a estudiar en la reciente universidad privada de la ciudad villera.

No se pierdan sus relatos y su forma de vida. Les aconsejo la lectura en:

http://canarias3puntocero.info/7145/



viernes, 10 de mayo de 2013

Lavadora y tetas nuevas

La cadena de tiendas MediaMarkt ha puesto a disposición de los clientes su última oferta.  Además de poder adquirir electrodomésticos y aparatos tecnológicos en sus instalaciones, ahora ofrecen a los consumidores la posibilidad de realizarse una mamoplastia o un implante de pelo. Ambos tratamientos por el módico precio de 3.999euros. Y es que "yo no soy tonto", que diría su eslógan.



Ahora además de comprar la tinta para la impresora puede añadir a su compra un aumento de pecho. Y nos quejábamos de los implantes mamarios en peluquerías. Insólito que ahora se puedan comprar en una tienda que vende objetos eléctricos para el hogar, donde encontrar un libro supuso una revolución. ¿Qué será lo próximo? ¿Hacerse la cera en la ferretería? Ya puestos...


miércoles, 1 de mayo de 2013

Puestos de trabajo

Niq ue decir tiene que las cifras de desempleo en España son cuanto menos asombrosas. Más de seis millones de personas sin empleo en un país gobernado por un Ejecutivo que ha realizado promesas electorales que hoy ponemos en entredicho. Y no es sólo eso, sino que ha llevado a cabo una reforma laboral sin el apoyo del resto de partidos, de sindicatos ni de trabajadores y que parece que está revirtiendo la situación.



Pues en este contexto imagínese usted lo caldeado que está el panorama laboral. Tanto es así que cualquier oferta de trabajo se convierte en una masiva afluencia de personas que acuden al lugar indicado a entregar su currículum vitae. Y con ello depositan todas sus esperanzas.

Este ejemplo lo vivimos esta misma semana en Santa Cruz de Tenerife, donde una empresa capitalina vio desbordadas sus expectativas ante la inmensa cantidad de gente que se personó en el lugar con el documento en mano. Lo mismo sucedió estos días en un pueblo valenciano donde ante un rumor de que la multinacional Ikea ofrecía trabajo, llegaron a la población más de dos mil personas con el único objetivo de participar en el proceso laboral, que, para más inri, en este caso era inexistente.

La inserción laboral es muy difícil hoy por hoy, tanto para los jóvenes menores de 25 años, que encabezan índices de paro de casi el 70% en las Islas, como de personas de más edad, que alcanzan el 33% de desempleo en el intervalo de los 25 a los 54 años.

Quien más quien menos conoce o sufre en sus carnes la imposibilidad de acceder a un empleo, así que, hoy, 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, fecha en que en otra época eran habituales las reivindicaciones laborales, enarbolamos la bandera del "yo quiero trabajar".




miércoles, 24 de abril de 2013

Te recuerdo tu día

Hay algunas fechas importantes que no se nos olvidan. Ni siquiera hay que anotarlas, sino que sólo con recordar el día, sabemos que tenemos algo que celebrar.

Luego hay otras que es imposible que se pasen inadvertidas por la ingente cantidad de menciones que tienen. A nadie se le olvida que el 5 de mayo es el Día de la Madre. Pase usted por una tienda, un centro comercial o una floristería y se encargan de recordárselo. Y si no, escuche la radio o participe de algún otro medio de información, que le comunicarán facilidades de compra para que no se quede usted sin el regalo para su progenitora.



En el Día de la Madre le venden flores o macetas, en el del Padre camisas y colonias. En San Valentín brotan las rosas y los bombones. Las antorchas para la Noche de San Juan. Los aperitivos cuando se celebra un partido de fútbol de gran nivel. Las superficies comerciales marcan su agenda. No vaya a ser que se le olvide. Gracias a ellas es imposible que se despiste de las onomásticas familiares ni de los días conmemorativos.

Después de la campaña escolar de comienzos de septiembre y las nuevas colecciones de ropa otoño-invierno, en noviembre toca pescado y castañas para San Andrés y en Navidad multitud de regalos aderezados con champán y turrón. Y no se le ocurra despedir el año sin el cotillón ni las uvas de la suerte.

Aunque no se dé cuenta, estamos embaucados de ofertas, promociones y regalos puntuales. No es que usted celebre o conmemore. Es que no puede pasar un 6 de enero sin roscón de Reyes ni un Día de Santos Difuntos sin comprar flores, porque si no, ¿en qué mundo vive?

Despreocúpese, que ya se encargan los negocios de que compre lo que necesita para cada fecha o lo que no necesita, pero que lo compre al fin y al cabo.

sábado, 20 de abril de 2013

Las cosas, por su nombre


Después de conocer cada vez con mayor frecuencia los términos que emplean los representantes del Gobierno del Estado para denominar los sucesos de este tiempo, no me queda otra que afirmar que han creado una nueva terminología.

La última ha sido "movilidad exterior". Con estas palabras se refirió la ministra Fátima Báñez para aludir a los jóvenes que acuden al extranjero a trabajar en busca de un empleo que no pueden tener en España.

"Indemnización en diferido" fue la expresión que articuló María Dolores de Cospedal para referirse al cobro del finiquito del extesorero del Partido Popular, después de haber negado en diferentes ocasiones previas que Bárcenas tuviese cualquier relación laboral con el partido.

Un portal financiero destaca que las palabras más usadas por Mariano Rajoy son "empleo", "reforma" y "medidas", como si de eufemismos se tratase, pues bien podrían interpretarse como: desempleo, recorte e impuestos.

En tiempos oscuros, mejor las cosas claras, ¿no? ¿Por qué no llaman a las cosas por su nombre? ¿A qué teme el presidente del Gobierno para comparecer ante los periodistas de distintos medios de comunicación en una pantalla de plasma y sin atender las preguntas de los profesionales? ¿Acaso tiene que preparar un discurso para responder a las cuestiones? ¿Y a esto lo llaman transparencia? Yo diría que está falto de contraste.

viernes, 12 de abril de 2013

Apariencias

Siempre hemos valorado la importancia de la apariencia, de nuestra forma física de presentarnos ante las personas; pero me ha sorprendido la idea imaginaria que uno tiene sobre el aspecto de alguien en concreto en función de a lo que se dedique profesionalmente. Me explico.

Hace ya algunas semanas tuve una cita con una fuente para un reportaje que estaba elaborando. Contacté con esta persona por teléfono y acordamos vernos en un lugar determinado. Como no nos conocíamos, permanecí durante unos minutos examinando a todo aquél que pasaba cerca y me miraba con curiosidad. Tal vez debí plantearme que el individuo en cuestión estuviera tan dudoso como yo, pero no. Llegó súbitamente y con la misma me identificó. Nada más llegar me dijo: "Sabía que una periodista llevaría un cuaderno o una grabadora".



Se quedó en nada el tiempo que pasé escudriñando a todo ser viviente. Él me reconoció por llevar un cuaderno en la mano y una grabadora en el bolso. Y el cuaderno no era extraño si aclaro que nos vimos a las puertas de un colegio.

Después del encuentro analicé el comentario. Y es que no creo que llegue a plantearme cómo es el aspecto de un fontanero o de un policía si lo veo fuera de su entorno de trabajo. Hay elementos que nos identifican. Algo tan insustancial como un cuadreno ha descrito una categoría profesional. Y serviría también para reconocer a un dibujante o a un profesor. Y un lápiz puede describir a un arquitecto o a un carpintero, un micrófono a un cantante o a un presentador, un maletín a un maestro o a un banquero, una bata blanca a un científico o a un médico.

Por tanto, la apariencia no es sólo el cuerpo, sino también los accesorios que llevamos con nosotros. A razón de lo que se pone, le pueden identificar y hacerse una idea sobre usted, que, por supuesto, unas veces puede ser certera y otras no.


jueves, 4 de abril de 2013

Hijos adoptados

Hoy se publica en Canarias3puntocero mi último reportaje. El tema de esta ocasión ha versado sobre hijos adoptados. Para ello, he contado con la colaboración de varios padres y madres adoptivos que me han contado su experiencia.

Daniela Yang, una niña china adoptada a la que he entrevistado.


En el reportaje conocerán seis testimoniosy todos diferentes. Guedion es un niño etíope adoptado por unos padres de Tacoronte que tuvieron después un hijo biológico. Daniela es una niña china que reside con su madre en La Orotava. Nicolás (nombre ficticio) es ruso y fue adoptado por unos padres de La Guancha; su caso es particular. También conocí a una profesora de inglés y su marido, que están en pleno proceso de adopción y a la espera de noticias sobre su hijo, aunque también han solicitado dos hermanos. Andrés es un niño chino albino que ha tenido una exquisita adaptación a pesar del poco tiempo que lleva residiendo con su madre en Tegueste; ella inició una adopción monoparental. Y Santiago, además de padre de una adolescente china, es el director de la Entidad Colaboradora de Adopción Internacional (ECAI) ANDENI, situada en La Orotava.

Casa cuna en la que residió el niño ruso hasta que fue adoptado. Está situada en Pskov.
No me queda más que recomendarles que lean el texto y juzguen por sí mismos. Buenas historias con buenos desenlaces.
http://canarias3puntocero.info/6440/

martes, 2 de abril de 2013

Salud para jóvenes

Siempre que hablamos de la salud solemos pensar en personas mayores, aquéllas que están más achacadas con enfermedades o patologías y que suelen ser quienes apelan a que "lo más importante es la salud".

Sien embargo, cuando tenemos cerca a una persona joven que padece una dolencia o sufre alguna alteración, pensamos en lo importante que es disfrutar de salud durante todas las etapas de la vida. Nos sentimos apesadumbrados cuando estamos en un centro médico y vemos a un niño enfermo. Tampoco asumimos con naturalidad que alguien con poca edad sufra una enfermedad grave. Conozco a una chica que sufrió una patología renal con 20 años y estuvo ingresada en una planta de Nefrología donde la llamaban "la niña", porque era la paciente más joven que habian atendido allí en muchos años.



Y es que la salud no es cosa de viejos. Más allá de las lesiones deportivas de los futbolistas, existe un porcentaje de la población joven que se trata de diversas enfermedades de mayor gravedad que las alergias y las complicaciones propias de la edad. Algunos hábitos que la sociedad española ha adoptado pueden incidir en que se propicien con más facilidad las consultas médicas. Cada vez hay más niños con sobrepeso o diabetes y también aumentan los menores con problemas sociales por desarrollar un estilo de vida centralizado en los videojuegos y el sedentarismo.

Unos jóvenes enferman, pero otros nacen enfermos o propicios a desarrollar alguna sintomatología. Hay que apuntar que hoy se trabaja desde el punto de vista sociológico para dar mayor y mejor cabida a niños que sufren enfermedades como el autismo, el Síndrome de Down o cualquier trastorno que les implique alguna dificultad física o psíquica. La integración social y el desarrollo de estos menores está aumentando y es de mayor calidad gracias al trabajo de miles de profesionales: psicólogos, psiquiatras, logopedas, pedagogos, terapeutas y médicos de todas las especialidades, que, junto con el ahínco de las familias, luchan por vencer los prejuicios sociales y porque estos niños puedan integrarse en su entorno y gozar de una vida más saludable.



viernes, 29 de marzo de 2013

¿Qué hacer un día como hoy?

Es Viernes Santo. Vacaciones para muchos, día festivo y momento idóneo para llevar a cabo un montón de alternativas.

Más que planes o proyectos, hay opciones. Playa o montaña; además se ha quedado un día muy bueno. Comer con la familia. Recuerden: menú de vigilia. Visitar a los amigos. Ver películas o series, en especial las señaladas para estas fechas. Acudir a procesiones y otras celebraciones religiosas. Coger ese libro que llevaba tiempo esparando y dedicarse a la lectura. Salir a pasear, a correr o realizar cualquier otra actividad deportiva.

También hay quien se pone a cocinar. No olviden las delicias culinarias que se preparan para estas fechas. Nunca es mal momento en Semana Santa para hacer un viaje y el primer baño en agua salada del año para muchos se lleva a cabo en estos días. Pasar muchas horas al volante para llegar a un buen destino. Dedicar tiempo a aficiones... Cualquier elección es válida con tal de disfrutar de uno de los pocos puentes al año en que mucha gente puede descansar varios días seguidos y dedicarlos a hacer lo que le gusta o lo que le place.

Haga lo que haga en este período sacro, sea usted religioso o no, se abstenga de la carne o se harte a chuletones; hoy, que dicen que no se trabaja, aunque sólo en teoría, haga solamente una cosa. ¿Mi propuesta? Disfrute.


El trabajo de los operarios de carreteras

Este mes de marzo se publicó en Canarias3puntocero un reportaje mío sobre los operarios de carreteras del Cabildo Insular de Tenerife.



En este trabajo me he centrado en conocer qué funciones realizan estos empleados y también he tenido ocasión de dar a conocer la parte institucional de este sector. Hablé con la Directora Insular de Carreteras, Ofelia Manjón, que me relató las labores que realizan las cuadrillas en cuanto a limpieza, asistencia en las vías, actuaciones en accidentes de tráfico y cortes de carreteras, etcétera.



He tenido la oportunidad de conocer un Centro de Conservación de Carreteras, donde se almacena gran parte del material que se emplea para la señalización y reparación de las vías.


A continuación, les facilito el enlace para que puedan leer el texto.

http://canarias3puntocero.info/6082/

domingo, 24 de marzo de 2013

Escarceo sexual

Hoy se ha publicado en Diario de Avisos una noticia de la que muchos ciudadanos ya nos habíamos percatado. En la urbanización de La Paz, en el municipio de Puerto de la Cruz, se realizan encuentros sexuales nocturnos entre personas del mismo sexo, principalmente hombres.

Durante el día, muchos paseantes y turistas transitan por la zona. Y algunos, desde hace meses, habíamos notado la constante afluencia de hombres solos sobre todo cuando oscurece. Lo que hace plantearse que se practica el cruising en esta zona portuense y en los aledaños de la costa de La Orotava es la cantidad de residuos como preservativos, pañuelos de papel o toallitas húmedas que se acumulan a las orillas de la propia carretera, así como en las zonas ajardinadas.

Es comprensible la práctica sexual espontánea, pero lo criticable en este caso, desde mi punto de vista, es que se abandonen en las calles de una zona turística de referencia los residuos y que estén a la vista y al alcance de cualquiera. Hay que apuntar que esta zona de La Paz tiene terrenos sin construir donde los servicios municipales no actúan y se acumula la basura.

No juzgo ni censuro los encuentros sexuales ocasionales, lo que veo mal como visitante de Puerto de la Cruz es que se emplee esta zona cercana a la costa como un sitio donde se acumula la suciedad.

La Paz, rincón de paseo y de recreo, y donde se practica deporte y también se practica sexo, debe hacer honor a su nombre y volver a ser una zona agradable, de buen clima y donde no haya problema para turistas, ni para residentes. Limpia de residuos y limpia la ciudad, como afirma el eslogan de la empresa de limpieza del municipio portuense.

sábado, 16 de marzo de 2013

Parece que llega

Aún nos quedan unos pocos días para despedir el invierno y esta semana parece que vamos a darle la bienvenida al verano. Empieza a hacer sol, calorcito incluso a la sombra. La gente aprovecha el menor instante para atavierse con las prendas de la nueva temporada.

Seguramente ha visto por la calle las niñas en pantalón mini mini corto. Las sandalias vuelven a pisar fuerte. Pero quedan unos días ambiguos, en los que uno no sabe si guiarse por el calendario o por la temperatura. Las tiendas ya tienen la moda veraniega en sus escaparates y falta poco para calzarnos la sombrilla y pelear por un hueco de arena en la playa.



En Canarias, donde no podemos quejarnos de un invierno duro, teníamos ganas de playa. La Semana Santa está a la vuelta de la esquina y da oportunidad a las pieles blancas que se exponen en busca de un poquito de bronceado.

Y viva la chicha y la vejez. ¿Qué es eso de que quien tiene con sobrepeso o la piel flácida no puede disfrutar del verano? Si los nórdicos disfrutan del mínimo rayo de sol como de un tesoro, cómo no vamos a hacerlo nosotros. ¡A gozar!, pies al aire y a tomar el sol, que ya lo echaremos de menos.

viernes, 8 de marzo de 2013

Periodistas y jueces

Según los resultados del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas correspondiente al mes de febrero, periodista y juez son las profesiones peor valoradas por los españoles. Entre los oficios con más reconocimiento están médico, profesor, maestro de educación infantil o arquitecto.

Lo que hay que plantearse es por qué se aprecia tan negativamente el trabajo de los periodistas: quienes dan conocimiento de la actualidad que acontece cada día y denuncian los principales casos que conmocionan a la opinión pública. Del otro lado están los jueces, que se dedican a sentenciar a quienes cometen algún delito o infringen la ley. Si una de las principales preocupaciones de los ciudadanos españoles es la corrupción política, ¿por qué no se dignifica el trabajo de quienes publican y quienes juzgan estos casos?

Sin intención de ofender, no comparto que se valore más positivamente el trabajo de camarero o el de barrendero que el de periodista. Entiendo que todos realizan un servicio social, pero el oficio del periodista cumple una labor más satisfactoria en cuanto a los intereses ciudadanos.

Lo que sí recogen las estadísticas, desgraciadamente, es que el periodismo es la segunda profesión que ha acumulado una mayor destrucción de empleo en los últimos años, después del sector de la construcción. Desde aquí rompo una lanza a favor de los miles de profesionales de los medios de comunicación que luchan por conservar su empleo en tiempos de crisis a pesar de saber que no se les valora. Cualquier periodista de a pie sabe que no se va a enriquecer económicamente con su trabajo, pero su vocación sí que le puede llevar a enriquecerse personalmente. Y ésta es la opinión que defiendo y que publico.

miércoles, 6 de marzo de 2013

¿Qué comemos?

Desde siempre se ha oído decir que donde mejor se come es en casa. Como en casa en ningún sitio. Y la verdad es que ateniéndonos a las últimas noticias que hemos conocido esto se convierte en una razón de peso.

Que nos han colado carne de caballo en las hamburguesas de vacuno nos conmocionó, pero que hayan encontrado bacterias E.coli procedentes de heces en unos pasteles que comercializan las cafeterías de Ikea, es una auténtica vergüenza. Nos invita a plantearnos muchas cosas respecto a la alimentación en locales de restauración. Lógicamente, no se puede generalizar, pero este hecho tiene especial gravedad. No encuentro explicación posible.

Si comenta con sus conocidos alguna anécdota desagradable que haya sucedido en un establecimiento hostelero, seguramente le narrarán algún hallazgo o suceso que les haya acontecido. Imagínese las peripecias que tiene que sufrir una persona alérgica a algún alimento como el huevo, (caso que conozco personalmente), cuando va a comer en un restaurante.

Lo más seguro en casa. Para saber lo que comemos parece que lo más eficiente es ataviarse del delantar y ponerse tras los fogones. Pero siempre se agradece salir a comer fuera. En un sitio y en otro, lo mínimo que se puede exigir es cuidado e higiene a quien prepara la comida. Porque "ojos que no ven, corazón que no siente", pero en estos casos: el estómago padece.





domingo, 24 de febrero de 2013

Una madre de hoy

Esta semana se produjo en Canarias un caso de parto natural. Una mujer dio a luz en su casa a su hija en su segundo parto. La madre, que asistió a un centro hospitalario y le dijeron que aún no estaba preparada para parir, dio a luz a su bebé en el pasillo de su casa. Tras una contracción y un leve empujón, salió medio cuerpo de la pequeña. Y no se trata de una mujer que haya decidido dar a luz en casa, sino que las circunstancias le obligaron a hacerlo.

Con la ayuda de la madre de la parturienta, la criatura tuvo nacimiento en su hogar. Su hermano mayor, de cinco años, presenció parte del alumbramiento. A esta madre la llamaban valiente en los medios de comunicación, y sin duda lo es. Dar a luz a su hija sin ningún tipo de asistencia sanitaria en los tiempos que corren y sin anestesia, desde luego que es un acto valiente; pero tampoco pudo revocarlo.

Mi crítica, desde aquí, a los centros médicos y hospitalarios, que se tratan a las futuras mamás con bastante desdén y poco cuidado. Está claro que niños nacen todos los días, pero cada uno merece una atención básica por parte de los profesionales.

martes, 12 de febrero de 2013

Prioridades

Hoy en día, y como fruto de la situación socioeconómica que vivimos, se ha vuelto frecuente que tengamos que elegir, tomar deciciones, aceptar y descartar propuestas en el día cotidiano. Desde la marca de detergente que consumimos hasta las medidas de ahorro que han llegado a todos los hogares en mayor o menor magnitud, estamos marcando prioridades.

Es lógico priorizar unas cosas y darle más importancia a aquellas rutinas y actividades que son esenciales. Lo importante es que hemos tenido que negar. Hemos dicho no al gasto en determinadas acciones. Ahora los españoles no comen fuera de casa con tanta asiduidad, ni realizan actividades de ocio que impliquen un gran consumo de dinero.

Hoy escuché el testimonio de un hombre al que embargan su vivienda y hablaba de prioridades. Para él lo primero es su casa. Comenta que la comida se la pueden suministrar sus familiares y si no tiene coche se puede desplazar de otra manera. Pero la vivienda es un bien primordial. Para empezar, es un derecho.

Pues ese derecho parece que no se respeta. Casi a diario somos cómplices de multitud de desahucios. Miles de personas que se han visto sobrevenidas por una situación económica más que adversa y que luchan simple y llanamente por sobrevivir. Resulta que si no pagan la cuota correspondiente a su vivienda los echan a la calle, les convierten en mártires de la financiación del cemento y el ladrillo con el que construyeron sus hogares.

Y si se trata de priorizar uno se queda con lo básico, con lo mínimo. Con lo que el derecho aguarda para cada ser: la comida, la vestimenta y un lugar donde residir. Un cobijo. Que no hablamos de chalets en primera línea de mar ni de segundas residencias.

La vivienda, que es lo primero, se ha convertido en lo último. Sólo esta semana se han suicidado varias personas en España en proceso de desahucio. La entidad bancaria, amparada por el poder judicial, les despoja de lo que tienen para dejarlos sin nada. Y luego hablamos de prioridades... No sólo los caracoles van con la casa a cuestas.




domingo, 3 de febrero de 2013

¿Estás trabajando?

La pregunta más pronunciada por los españoles en los últimos tiempos es: ¿Estás trabajando? En cualquier punto de reunión o confluencia de personas se articula la frase como si se tratase de una sentencia. Un breve saludo seguido de la dichosa pregunta es lo que puede escuchar de boca de unos y de otros un día cualquiera y en el lugar más nimio que se pueda imaginar.

Basta que se encuentren dos conocidos para que salga la cuestión a la palestra. En la sala de espera de un consultorio médico, en la calle, esperando para cruzar un paso de peatón. Cualquier escenario es válido.

Y es que con la elevadísima tasa de desempleo que sufre el país, que se esté trabajando es meritorio, una dicha. Con un índice de desempleo juvenil del 50%, Canarias es una región que forma a profesionales que quieren pero no pueden trabajar. Y es que como leí en una publicación humorística: "En España hay trabajo, lo que pasa es que quieren cobrar por ello".

Más que nunca están de moda las colaboraciones, el voluntariado. Y me parece ético cuando es eso: voluntario. En mi profesión, el periodismo, conozco casos a cada poco donde se solicitan profesionales para que trabajen gratis, para que escriban artículos o locuten programas por amor al arte. Y se pretende justificar la dedicación de estos profesionales como una colaboración. Se colabora un día o un tiempo, pero no se puede hacer de ello una costumbre.

¿Estás trabajando? Ojalá pronto podamos desechar esa pregunta porque el empleo se incremente. Aunque parece difícil que vuelva a ser como antes. La promoción profesional en una empresa pasó a la historia. Ahora, los contratos de mes en mes y con sueldo escaso. Y gracias.








domingo, 27 de enero de 2013

Prejuicios en vena

Con la realización de mi reportaje sobre Isidro, un hombre que muchos consideraban vagabundo por padecer síndrome de Diógenes, me he dado cuenta de la cantidad de prejuicios que llevamos implícitos en nuestra apreciación de otras personas.

No pueden imaginarse la cantidad de individuos que me han referido al protagonista de esa historia como a un pobre diablo. Como lo ven rebuscando en la basura, su "ordenador de a bordo" les indicaba directamente que se trata de un desgraciado. Ha sido fascinante la cara que han puesto cuando les indiqué que Isidro se sirve de cosas que recoge en la basura para expresarse en su día a día. De las revistas, que son su predilección, recorta la fotografía de aquellas cosas que desea, y no me refiero a un coche o una moto, sino simplemente a hacer saber a su familia que le apetece comer naranjas o pollo.

Los prejuicios parece ser que los llevamos en vena. Y nos sobresaltan a diario, cuando vemos a una persona postrada a la puerta de una Iglesia o de un supermercado con un cartel pidiendo una limosna, o cuando se acercan a su coche los gorrillas de algún apracamiento público para solicitarle una propina.

Pero prejuicios hay para bien y para mal. ¿Por qué creemos en la palabra de alguien a quien admiramos y a quien estimamos muy bien? ¿Es que acaso esta persona no puede engañarnos? En ocasiones nos justificamos nosotros mismos para no pensar mal de él.

Imagínese que es usted familiar de uno de los políticos de los que conocemos casos de corrupción. Piense que duerme en su misma cama y comparte la vida con esta persona. Cuando salta la noticia, lo menos que quiere es sospechar que su cónyuge, a quien tiene por buen representante público y por alguien transparente, está pringado en este asunto. Pero puede que le embargue la duda.

En fin, que somos detectores automáticos de perfiles. Sólo por la apariencia de alguien, los prejuicios  manifiestan si debemos confiar en él o en ella o descartarlo. Y me imagino que así deben funcionar los procesos de selección para candidatos de empleo. Si gusta tu foto, o eres agradable a la vista no importa el currículum de tu contrincante, que te quedas.

viernes, 25 de enero de 2013

Un nuevo proyecto

Con mi colaboración en canarias3puntocero.info he instaurado un nuevo proyecto en mi trayectoria profesional.

Te recomiendo que leas mi primera aportación a este periódico. http://canarias3puntocero.info/5242/

La realización de este reportaje ha valido para mí más de lo que me ha costado. He tenido que buscar diferentes fuentes: institucionales, familiares y voces cercanas a la historia de Isidro; pero he experimentado en primera persona el sentir que sufre la familia por el padecimiento de este hombre, que padece una enfermedad muy poco común.

La historia me ha ido atrayendo cada vez más hasta que he localizado la mayor cantidad de información posible. En este caso ha sido un reto porque el protagonista del reportaje no puede articular ni una sola palabra.

Isidro, el protagonista del reportaje.

No me queda más que recomendarles la lectura y hacerles constar que me he sorprendido en demasía al toparme con una realidad rodeada de prejuicios.

miércoles, 16 de enero de 2013

Medidas preventivas

A lo largo de estos últimos días he sido cómplice de lo que podríamos llamar la última moda. Varios vecinos, al parecer de muchos municipios, han instalado delante de sus fachadas garrafas llenas de agua para espantar a las mascotas que hacen sus necesidades a las puertas de sus casas.

Hasta hoy no había visto cosa semejante, pero parece ser una medida preventiva contra malos olores y rastros de orina. Alguien me ha comentado que colocan los recipientes con agua para facilitar a los dueños de los animales que limpien las deposiciones de sus mascotas. Sin embargo, hay quien ha apuntado que lo hacen para que los perritos cuando pasen se vean reflejados en aumento en la garrafa y salgan de allí pitando pensando que hay una criatura enorme que les persigue.

De una u otra forma, parece que se trata del último método. Por lo visto, son varias las medidas repelentes que emplean los vecinos: azufre, lejía y productos específicos para ahuyentar a las mascotas.

Desde el punto de vista de los dueños de los perros hay que entender que pueden recoger sus cacas, pero es más difícil evitar que el perro orine en un sitio concreto.

Me pregunto si con la cantidad de artilugios que las empresas fabricantes sacan al mercado para la atención y el ciudado de las mascotas, ¿hablaremos más adelante de pañales caninos?


martes, 1 de enero de 2013

Un nuevo uno de enero

Hoy es día uno de enero. El día del año en que el nombre de mi blog no tiene sentido. Haciendo un guiño a la edición de la prensa en este día, motivo por el que lo denominé así, hoy me he visto sorprendida. La inmensa mayoría de negocios comienza el año de día festivo. Y hasta hace poco, los quiosqueros tenían la excusa de cerrar este día porque no se editaban los periódicos.

No sé si es la fatídica crisis económica la culpable, pero hoy, uno de enero, me he encontrado abierto un estanco de esos que funcionan principalmente por la venta de la prensa y golosinas. Sólo esta breve mención.

Nos queda por delante un año entero para rellenar de titulares, para leer noticias y artículos y observar las fotografías e imágenes que nos ofrece la realidad social cada día.

Empezando 2013 ya algún ministro se atreve a "garantizar" fechas de recuperación de empleo y para el reestablecimiento de la economía. No sé lo que nos deparará el año supersticioso, pero que nos dejen disfrutar al menos del primer día sin escuchar promesas y argumentaciones de índole política.

Mañana ya podré decir: "hoy no es uno de enero" y durante el resto del año este lema me asegura cobertura. De lo que parece que no nos podremos resguardar es de la guerra cruzada de los grupos de gobierno, de la demagogia política.

En este uno de enero no me atrevo a predecir, sólo espero que las portadas de este año demuestren que "sin periodistas no hay periodismo, sin periodismo no hay democracia". Y culmino agredeciendo el trabajo a los colegas periodistas, aquellos pocos afortunados que pueden aún conservar un empleo en uno de los sectores que más puestos de trabajo destruye en el país. Gracias por su trabajo, hoy más que nunca necesario.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Quiero adelgazar

Quiero adelgazar. Y es un propósito que debemos ponernos para el año nuevo. No sólo yo; tú también deberías hacerlo.

Quiero que adelgacen algunas cifras que son más que un lastre para este país. Quiero que aminore la tragedia de las muertes por violencia de género, que han sido un total de 46 durante este año 2012. Debemos mostrar "tolerancia cero" a esta lacra que no acabamos de erradicar y seguiremos luchando por combatirla. Es una pena que se destinen cada vez menos recursos, porque en este ámbito no se debería recortar.

Otra lista negra que quiero que disminuya es el número de desempleados, que ya es multimillonario y se acrecenta cada vez más. Millones de personas que buscan un empleo. Hombres, mujeres, jóvenes, maduros, recién titulados, etc. que anhelan una oportunidad laboral para trabajar en el país que nacieron, se formaron y que ahora no les ofrece la oportunidad de ejercer profesionalmente.

Que adelgacen las listas de espera para acceder a una operación quirúrgica o a un diagnóstico médico. La Sanidad de España, que tan bien ha sido considerada, parece que ahora tiene replicantes. Quienes de verdad padecen son quienes necesitan una atención médica y no están pendientes de cuestiones políticas. Una marea blanca se ha manifestado en todo el país a favor de una sanidad pública y gratuita. Tal vez algunos dirigentes públicos necesitan una cita con el oftalmólogo y consulta urgente con el otorrinolaringólogo. Lo peor es que quienes se hacen que no ven y hacen oídos sordos pasan por la consulta privada.

Que adelgace la corrupción política. Los casos que conocemos por desgracia muy frecuentemente y que hacen que los cuidadanos pierdan la confianza en los representantes públicos. El Rey ha culminado el año reivindicando la política con mayúsculas. Otros reivindicamos simplemente respeto, coherencia y transparencia hacia los ciudadanos.

martes, 11 de diciembre de 2012

Un anuncio sexista


Hace unas semanas que vengo escuchando en las emisoras de radio de ámbito nacional una cuña publicitaria que no puedo calificar por menos de sexista. Se trata del anuncio de La Primitiva.

En pocos segundos se relata la vida de una mujer, catalogada como ama de casa, que describe un sueño que ha tenido. En las peripecias oníricas de la señora lo que aparece en su día cotidiano es un plumero, que parece perseguirla, también salen a escena unas alubias que se están cocinando y para culminar se menciona la telenovela. Finaliza la cuña con una voz en off que pronuncia la frase: “¿Qué clase de sueños vas a tener si no juegas a La Primitiva?”.

Si usted escucha este relato, tal vez no le llame la atención. Pero a mí desde el primer momento en que lo oí me conmovió sustancialmente. Y es así porque con este encasillamiento de la vida de la mujer en las labores de la casa no se logra, bajo mi punto de vista, sino ahondar en estereotipos que a estas alturas deberían estar más que superados.

Estos mensajes pueden llevar a plantearse lo desdichada que es la vida de una mujer relegada a sus quehaceres diarios. Y sin dinero, si no juega y le toca La Primitiva, parece que más miserable será su existencia. ¿Por qué se pone de ejemplo la vida de una mujer que no puede aspirar a más que limpiar, cocinar y ver la televisión? Y que no sueñe con conseguir ningún logro si no es agraciada en el dichoso sorteo.

Me sorprende que una entidad como Loterías y Apuestas del Estado no realice una análisis de los contenidos que publicita, que pueden herir la sensibilidad de los oyentes. Y pongo en duda los beneficios que pueden obtenerse mediante la venta de estos productos de juego apostillando de esta manera los perfiles sociales.

domingo, 2 de diciembre de 2012

De cayucos a low cost

Desde hace ya algunos años empezaron a llegar a las costas españolas multitud de embarcaciones con grupos de inmigrantes a bordo procedentes en su mayoría de países africanos, que llegaban a España con la esperanza de encontrar un futuro mejor.

A medida que se ha arraigado en nuestro país la crisis económica que ha suscitado miles de titulares informativos y una ingente cantidad de conversaciones cuidadanas, la llegada de pateras ha ido disminuyendo. Y es que ya este país no es garante del "sueño español".

Todos hemos escuchado comentarios despectivos, criticando la llegada masiva de inmigrantes ilegales a esta nación. Y hemos oído hablar sobre cómo se les destinan recursos o medios sociales. Lo que pasa es que ahora la situación es un tanto controvertida. Ahora son los españoles quienes ansían emigrar, trabajar en otros países donde tengan oportunidad de desempeñar un empleo; en el mejor de los casos donde ejerzan su titulación académica y sean valorados como tales.

Pues sí. Parece ser que la emigración ha pasado de cayucos a low cost. Ahora reservamos un billete aéreo en una compañía de bajo coste. La idea es que algún lugar de la faz de la Tierra absorva la fuga de cerebros que huyen despavoridos en busca de un futuro mejor. Son jóvenes que se han formado durante años en duras titulaciones y que no tienen la oportunidad de desempeñar sus funciones en el país que le ha brindado la formación. No son altas miras, es optar a ejercer aquello en lo que se han formado y que aquí no pueden realizar.

Sólo espero que en sus países de destino no se encuentren a personas injuriosas que aleguen falsos motivos e importunen al inmigrante español. No quieren quitarle nada a nadie, simplemente son luchadores con mucha voluntad.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Cambio de familia

Aunque no nos demos cuenta, la familia de una persona va evolucionando desde que es niño hasta que se convierte en adulto y vuelve a modificarse al alcanzar la vejez. Se produce un proceso de incorporación de nuevos miembros familiares, a la vez que van desapareciendo otros; unas veces porque fallecen y dejan de formar parte de la familia más directa, y otras veces porque modificamos el núcleo familiar, que se compone por personas diferentes.

Para ser más explícita, haremos un recorrido por la familia que compondría la vida de una persona desde que nace hasta que muere. En un primer momento, si es el primer hijo, sus seres familiares más próximos son su padre, su madre y los abuelos de las dos partes. A esto podemos sumarle tíos, primos y otros allegados en segundo término.

Una vez que el niño crece, la familia se vincula más al ámbito doméstico. Es posible que los abuelos hayan fallecido o simplemente la relación con ellos es menos estrecha que cuando era un bebé, pasando a las visitas esporádicas como principal relación con ellos. En este término, los familiares de este niño vendrían a ser sus padres y hermanos y esta fase la conservaría prácticamente hasta la madurez, cuando se convierte en adulto.

En el momento en que hace vida en pareja, la familia vuelve a modificarse. Entran en escena los parientes políticos: el suegro y la suegra, los cuñados y sobrinos políticos. Aquí hay que añadir lo que vendría a ser su propia unidad familiar, los hijos que puede tener con su pareja. Desde luego, no podemos olvidar a sus padres y hermanos.

La familia vuelve a reducirse al crecer los hijos. Se vuelve a concentrar en la convivencia en el hogar, donde padres (el sujeto inicial y su pareja) e hijos dan lugar a una sola unidad familiar. Así se conforma durante algunos años, hasta que se modifica de nuevo y se incorporan los nietos.

Luego hijo y nietos del sujeto forman otra unidad y en última instancia la familia del individuo cuyo linaje venimos siguiendo se ve simplificada a su pareja y él, ya ancianos, que esperan las mencionadas visitas esporádicas de sus descendientes.

Estas hipótesis son claramente variables y se pueden sumar otros miembros. Lo cierto es que, (parafraseando al británico Gilbert Keith Chesterton): " El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia".

miércoles, 7 de noviembre de 2012

No sin Whatsapp

Que nos hemos adaptado de una forma muy rápida a la tecnología no se le escapa a nadie. Hemos pasado tan velozmente de lo análógico a lo digital como de la cocina de gas a la placa vitrocerámica, aunque hay quien aún se resiste, y si no, la recuerdan especialmente cuando se encuentran sin suministro eléctrico.

Ya somos incapaces de utilizar una máquina de escribir tradicional para redactar cualquier escrito, sino que echamos mano del ordenador. Hemos sustituido el uso de muchos antiguos artilugios y no hay casa en la que falte una cámara de fotografías digital, un ordenador portátil o de sobremesa o un pendrive, para tener la información al alcance de la mano.

Sin embargo, hay otro sistema más moderno y más cómodo que es la nube, que permite trabajar con documentos desde cualquier punto con acceso a la red y que guarda la información en servidores, en Internet.

Lo que es estar a la última es manejar un smartphone y comunicarse a través de Whatsapp. Hasta el punto de que todos los días nos cruzamos a alguien pegado a un teléfono, tecleando mensajes instantáneos. Que estás en el súper y la leche está barata, pues se lo escribes a tu cuñada, para que no se pierda la oferta. Y si pasas por un restaurante que tiene su código QR en la entrada, pasas el lector de tu móvil a ver qué tal está el menú.

No está de más elogiar las ventajas de esta tecnología, pero tampoco podemos dejar de apuntar que ha llegado a sustituir otras formas de comunicación. Ya la gente no se llama, sino que envía un whatsapp, con información tanto vana como precisa.

Desde luego, es cada vez más difícil encontrarse a alguien en una sala de espera sin el móvil entre sus manos. Y este hecho ha favorecido una relación bastante discriminada con los demás. Si no tienes Whatsapp estás fuera. Poco menos que perteneces a otra generación.

Tal ha sido la influencia de este dispositivo que los mensajes de texto por teléfono móvil han perdido millones de usuarios, entre otras cosas, porque tiene un coste superior. A los partidarios del sms, haya calma, siempre quedarán las plataformas de los programas de televisión para ganar el pago de la hipoteca o el viaje con todos los gastos pagados. De resto, parece que a ningún lado se va sin el Whatsapp.

viernes, 26 de octubre de 2012

No soy un parado

Cada mes conocemos en España la cifra de los demandantes de empleo, que por desgracia ya sumanos más de 5.000.000. Larga y fea cifra, pero cada uno de ellos nos denominamos desempleados, no parados.

Insisto en esta cuestión porque muchos titulares de la prensa tildan en cada nueva ocasión a los miles de desempleados que se suman a la lista negra como "parados". Para ir más alla, le ofrezco la defición que ofrece a esta palabra la Real Academia Española, que dice textualmente: "Desocupado, o sin ejercicio o empleo". Afirmo que de esta acepción sólo cumplimos la última palabra acompañada de la terrible preposición "sin".

Sin empleo, sin trabajo remunerado. No significa eso que un desempleado no tenga actividad, que se levante a las cuatro de la tarde y se dedique a ver la televisión y a contar las moscas. No señor. Me indigna la percepción que tienen algunos cuando pronuncian comentarios como: "Ah, que tú estás parado". Sí, claro... En estos casos, mejor, me muerdo la lengua.

Pues no. No es así en miles y miles de casos. La mayoría de personas que se encuentran en desempleo realizan a diario muchas tareas cotidianas, además de dedicar parte de su tiempo a buscar empleo, repartir currículum vítae y realizar formación para mejorar su perfil profesional. No se encuentran parados, precisamente, sino que quizá tienen más ajetreo que cuando están empleados.

Le animo a que esté atento a la prensa o a los debates que escucha en la parada de la guagua, en la carnicería o en la consulta del médico. Seguro que en más de una ocasión detecta que se refieren a los demandantes de empleo como "parados". Lo que debe plantearse es si los denominan con un matiz despectivo.

Según algún representante público, los demandantes de empleo sólo quieren cobrar la prestación, pero le recuerdo que hay miles, y cada vez más, desgraciadamente, que no reciben ni un euro y siguen siendo desempleados.

Vuelvo a referirme a la Real Academia Española para referir ahora el significado de la palabra "demandante", que cita como: "Persona que demanda o pide una cosa en juicio". Y en eso parece que sí que estamos acertados.

Madurez sexual

Por desgracia, lo más común es que ocurra un hecho grave para que se tengan en consideración algunos asuntos. Eso es lo que ha ocurrido con la muerte de una niña de 13 años en la localidad de El Salobral, una pedanía de Albacete. La joven fue víctima de un hombre,que le disparó, con quien se ha dicho que mantenía una relación sentimental.

A colación de este terrible suceso, que culminó con el suicidio del agresor, las autoridades han cuestionado la edad apropiada para mantener relaciones sexuales en el caso de una persona menor de edad. Curiosamente, España es el segundo país más permisivo en cuanto a esta cuestión, con la edad fijada en 13 años, sólo después de El Vaticano, donde con 12 años se considera tener madurez sexual.

Varias organizaciones sociales han solicitado al Gobierno del Estado que se modifique la edad estipulada para mantener sexo con el consentimiento del menor, porque consideran que en la plena pubertad una persona no es madura para tener relaciones íntimas y puede interferir en el desarrollo psicosexual del niño o niña. 

Javier Urra, que ejerció hace varios años de Defensor del Menor, declaró a este respecto que: "Una niña de 13 años puede ser biológicamente madura, puede quedarse embarazada. Puede enamorarse y puede seducir, pero no es madura emocionalmente. Es una niña".

Hago acopio de sus palabras y me declaro defensora de la infancia y de la protección a los derechos de los menores y hago hincapié en el especial control que los padres han de efectuar, sobre todo cuando sus hijos toman contacto con desconocidos y cuando tienen acceso a Internet.




martes, 18 de septiembre de 2012

Con chaqueta y corbata

Las apariencias engañan. Es un dicho popular que conocemos y que hemos visto cumplido en más de una ocasión. Esto me ha sucedido con un locuaz comercial con chaqueta y corbata, cuyo comportamiento me ha sorprendido, quizás porque no era lo que esperaba de alguien como él. Entro en detalles.

Hace unos días me encontré en la cola de una sucursal bancaria a una señora bastante humilde acompañada de lo que parecía ser un joven asesor financiero. Mientras nos encontrábamos a la espera, contando los minutos para ser atendidos, el hombre en cuestión no hacía más que recibir y realizar llamadas telefónicas, dándose aires de importancia. Muchos saludos, abrazos y promesas de encuentros, con pintas de quedar en vano. Permanecía muy inquieto, soportando estoicamente, para mi asombro, una sofisticada indumentaria en tiempos de mucho calor.

Cuando llega su turno, los clientes que le sucedemos no podemos evitar escuchar la conversación con la empleada del banco. Por lo expuesto, el joven acompañaba a la señora con la intención de infundir respeto y nombrándose el representante de la defendida, ya que podría catalogarla así. En consecuencia, la señora hacía gestos propios de verse complacida de estar acompañada por tan sofisticado sujeto.

La determinación del caballero era resolver un trámite bancario para hacer de la señora una cliente propia. Llevársela de la entidad ajena a la particular. Pero antes de esto, el señor se permite, entre argucias, cuestionar el trabajo de la empleada e importunarla sobremanera haciendo constar que requería de cierto trato por "ser quien es". Por ser un pipiolo parlanchín, recién titulado y estrenando chaqueta y corbata.

Tal vez piensa el caballero que merece mejor atención por ostentar su vestimenta de etiqueta que el que aparece en chanclas en plena ola de calor, más práctico pero menos elegante. Por lo visto no le sirvió la indumentaria para tener pase vip, por más que insistió incomodando a quien le atendía y haciéndole quedar por ignorante, requiriéndole trámites que la empleada no podía realizar por su categoría profesional. 

No sé si piensa el encorbatado que tiene que ser mejor atendido que un quinqui. Lo que ocurrió es que tuvo que hacer la cola de igual forma que el que vestía de rebajas. Todos los presentes fuimos cómplices de una lamentable actuación y confirmamos la lección: las apariencias engañan. Y más si van bien vestidas.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El mayor miedo

Uno de los mayores miedos a los que nos enfrentamos los seres humanos es la muerte. Tal vez no tanto a la propia como a la de nuestros familiares y allegados. Seguramente, pensar en la propia defunción es un tema que no tenemos en consideración mientras somos jóvenes o gozamos de buena salud.

La vida evoluciona, hoy manejamos muchos ámbitos de nuestra cotidianidad cada vez con más facilidades y de manera muy cómoda. Cada día conocemos innovaciones tecnológicas, aplicaciones que nos permiten pedir una cita con el médico con sólo pulsar un clic o comprar sin movernos de casa. Sí, las cosas cambian. La vida mejora, pero, ¿cómo iban a imaginarse nuestras abuelas que iban a ver el mundo como es hoy? 

El temor, el miedo y los sentimientos son difíciles de controlar. De hecho, me atrevería a afirmar que en este ámbito poco ha cambiado. Me refiero a que mi abuela sentiría la misma pena ante la muerte de un familiar cercano de la que puedo sentir yo. En sus tiempos y en los míos sentiríamos la misma angustia. Par eso no se han inventado recetas ni preceptos.

En ocasiones, podemos prepararnos para entender un tránsito difícil, como la muerte de nuestros antecesores, por muy dolorosa que sea. Lo que nos cuesta más comprender y asumir es perder a nuestros descendientes. Y es que para eso no estamos preparados. La muerte no siempre tiene la misma cara. Si hablamos de una persona mayor y enferma, hasta podríamos entender su pérdida. Pero ¿cómo nos enfrentamos a la muerte de un hijo, de un hermano o amigo joven que acaba de empezar a vivir; sin patologías ni problemas de salud?

En nuestra sociedad la muerte es una pérdida, el acabose. Otras culturas la celebran, la consideran un tránsito al más allá. En México celebran el día de los muertos rindiéndole honores a quienes fallecen, les hacen ofrendas de cosas que deseaban mientras vivían, como manjares o cigarrillos.

Nosotros nos hemos educado en el sufrimiento en cuanto a la muerte. Por eso,hoy creo que por mucho que se avance en el ámbito médico, tecnológico y social, los sentimientos intrínsecos de los seres humanos no entienden de progresos. Podemos aprender técnicas de control y relajación para llevar mejor la ansiedad y sobrellevar el día a día, pero ante la muerte no sabemos luchar. Es una desconocida que nos sigue ganando terreno y a la que, después de miles de años, tememos de la misma manera.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Espejito, espejito


Por todos es sabido que durante los meses de verano las noticias se reducen sustancialmente en las redacciones de los medios informativos, y ni digamos si se trata de agosto, cuando los representantes políticos están de vacaciones.

Este es uno de los motivos por los que durante el período estival forman parte de los informativos algunos datos curiosos, recomendaciones, reportajes y demás recursos con el objeto de suplir el espacio que el resto del año ocupa la información política y sus desenlaces en la vida cotidiana.

Tanto es así que en un noticiario de la noche en una cadena privada de bastante audiencia sacan como “dato”, porque no puede llamarse información ni noticia, que los españoles se miran frecuentemente al espejo. La costumbre parece ser tan extendida que hay quien observa su reflejo más de setenta veces al día, convirtiéndolo en lo que una psicóloga califica de patología obsesiva.

La especialista aclara que quien realiza el gesto con tanta frecuencia da muestras de la inseguridad que siente. Acto seguido, aparecen en el vídeo señoras que reconocen mirarse cuando pasean por la calle en los cristales de los escaparates y jovencitas que declaran que sólo se miran dos veces al día.

Para peinarse, maquillarse, ver cómo le sienta la vestimenta, comprobar que no se ha dejado restos de pasta dental, ponerse las lentillas, ver qué cara tiene al despertar, etc. un espejo siempre será su aliado. Luego está quien es poco menos que narcisista y habla comprobando si le sigue su reflejo cuando tiene a su alcance donde mirarse. Y quien se mira en el retrovisor del coche automáticamente cada vez que se detiene ante un semáforo.

Sea más o menos coqueto o inseguro, según la óptica de la doctora, no podemos evitar sorprendernos cuando la imagen que vemos no se corresponde con la que queremos ver, y congratularnos cuando nos vemos guapos y favorecidos. Algo curioso y divertido en este sentido es cuando un niño reconoce que es él quien está al otro lado del cristal.

martes, 17 de julio de 2012

Por encima de las nubes hay árboles


Hace dos días que los medios de comunicación nos ofrecen detallada crónica de la situación de los incendios que se han iniciado en Canarias, en particular del que tiene sus focos activos en el sur de la isla de Tenerife y que aún está por extinguir.

En situaciones como éstas nos llegamos a plantear la importancia de las labores de prevención que debemos realizar los ciudadanos durante todo el año para evitar que se produzcan estos trágicos sucesos.

El medio natural canario tiene un encanto propio que nos permite disfrutar de maravillosos entornos y paisajes encantadores y singulares. Tanto es así que podemos regocijarnos de disponer a unos dos mil metros de altitud de una visión de las nubes desde arriba y tener un paisaje arbolado a nuestro alrededor. Por encima de las nubes hay árboles y queremos que los siga habiendo.

Nos encanta observar una hilera de pinos en fila cuyas copas parecen dibujadas en el borde de una montaña, sacarnos fotografías con el Teide de fondo u oler las retamas en flor. Pero nos emocionamos al escuchar que se quema el monte, nos disgusta enormemente ver las fatídicas imágenes de las llamas devastando hectáreas de pinar.

Lo que debemos entender es que el medio natural sólo es uno. Es importante concienciarse de la trascendencia que tiene cuidar y respetar el ecosistema hasta con los gestos más simples y cotidianos.

A todos nos gusta disfrutar de un distendido día de reunión con familiares o amigos en el monte, en un parque recreativo o dirigirnos a las partes altas de la isla para jugar con la nieve que cae en el invierno. Pero igual que nos recreamos de nuestro entorno, debemos hacer lo propio por conservarlo. Recoja los  residuos, no tire colillas y evite acceder a las zonas montañosas en días de calor. Nada de dejar una bolsita atada en un árbol con su basura; si no le pesaba para subirla, menos le pesa para llevarla en su vehículo y depositarla en el lugar adecuado.

Lo menos que podemos hacer es ser respetuosos con nuestros montes, con nuestras playas y con la vegetación que tenemos en Canarias y que bastante tienen con la virulencia de los fenómenos naturales como para que el ser humano perjudique la excelencia de la naturaleza de las Islas.

Sólo un mensaje: cuida el medio natural, porque sólo hay uno y es bastante agradecido con nosotros para que lo perjudiquemos con malas actitudes.

domingo, 24 de junio de 2012

¿Somos menos sensibles?


Desde que nos hemos acostumbrado a vivir en la era audiovisual, el ser humano parece que haya perdido algunas nociones. Es normal para nosotros conocer la imagen de los hechos, vemos frecuentemente fotografías o vídeos en los que atribuimos una realidad a un contexto específico. Tenemos la posibilidad de informarnos, de buscar cualquier dato y tenemos la actualidad al alcance de la mano, a sólo un click.

A menudo visualizamos imágenes de muertes, atentados, accidentes, desastres naturales, etc. y no nos inmutamos. No gritamos, no lloramos, no nos horrorizamos. Se ha vuelto tan cotidiano ser testigo de la crueldad, la desgracia y la miseria que lo hemos aceptado sin tarjeta de visita. Es posible que haya visto imágenes de este tipo mientras almuerza y no haya apartado el plato. ¿Es que estamos acostumbrados a observar tsunamis, matanzas multitudinarias o muertes por violencia de género sin que nos afecte?

Tal vez el contacto con lo digital, con lo inmediato, ha hecho que dejemos de preocuparnos por lo que ocurre. Si no nos impacta ver a niños en el cuerno de África que luchan a diario contra el hambre atroz, mientras nosotros tiramos comida y podemos elegir qué bocado saborear, y si estas imágenes no nos roban un pensamiento, quizás es que hoy seamos menos sensibles.

Y digo “menos sensibles” porque hace unos años que se revelaran situaciones adversas y extraordinarias, en el sentido estricto del término, podía llegar a conmovernos, a generar debates y a hacer que cuestionásemos algunos asuntos. Recuerde, por ejemplo, el caso de la mujer que condenaron a lapidación y cuyo caso conmocionó a la sociedad europea, hasta el punto que fue liberada de esta condena. Hoy escuchamos hablar de la prima de riesgo y hacemos oídos sordos. No nos impacta, no nos asusta, no nos moviliza, no hacemos más, no pedimos explicaciones.

Nos hemos acostumbrado a aceptar la información que nos suministran los medios de información sin ni siquiera cuestionarla y sin intentar completarla. Es común emocionarse con un partido de fútbol, pero tal vez no nos impresiona la desgracia del prójimo. Nos emocionamos con los programas de testimonios, pero ladeamos la cara al indigente que nos cruzamos en la calle o a quienes nos piden ayuda en un semáforo. Entonces, me planteo, la facilidad que tenemos hoy para acceder a la información ¿ha hecho que por ser tan común no le demos la importancia que requiere?

domingo, 20 de mayo de 2012

Austeridad, ¿a qué precio?

Resulta ser que en una mudanza que se ha emprendido en un edificio donde se emplazaba la Consejería de Presidencia del Gobierno de Canarias han encontrado casualmente una ducha de hidromasaje en el baño del despacho del consejero.

Figúrense ustedes si se podría acudir fresquito y sin tensiones a cualquier reunión o visita. En su mismo despacho gozaba de una sesión hidrotermal para deshacerse de tensiones acumuladas. Por supuesto, la ducha ya estaba instalada y nunca fue utilizada, según declaraciones oficiales. Lo que falta saber es con qué intención se coloca un artilugio de esta naturaleza en un edificio institucional. Tal vez venía acompañado de albornoz, toalla y una gama de jabones.

Todo siempre a costa del bolsillo del ciudadano que tiene que conocer noticias de este calibre en tiempos de "austeridad". Cuando hay familias canarias que luchan cada día contra el desempleo, contra los recortes en Sanidad y en Educación, que en breve verán en vigor la aplicación del copago farmacéutico y hasta entonces algunos representantes públicos gozaban de privilegios "deluxe".

Mandatarios disfrutan de despachos con mobiliario de lujo y sale a la luz que dirigentes municipales celebran cenas por valor de miles de euros para convidar a los vecinos de la tercera edad y que se gastan cientos de euros del presupuesto en flores o bombones. ¿A esto se le puede llamar austeridad? Cuando desde todas las fuerzas políticas se hace alusión a que hay que ser austeros, apretarse el cinturón y de paso pagar más impuestos. Austeridad para los ciudadanos y bonanza para los políticos.

Un poquito de respeto, por favor.



jueves, 10 de mayo de 2012

Amigos que no lo son

Todos tenemos desde la infancia un grupo de amigos con los que entablamos relación en el colegio y que hemos ido conservando durante muchos años. Otros amigos son con los que hemos hecho amistad como vecinos, conocidos o allegados y que han formado parte de muchos momentos de nuestra vida. Los puede reconocer con mirar algunas fotografías de su niñez.

Ahora bien, le planteo un nuevo concepto de amigo: el de las redes sociales. Con el uso de estas plataformas hemos ido aglutinando un gran número de contactos y de ellos forman parte "amigos"con los que no tenemos demasiada confianza y a veces algunos que no llegamos a conocer en persona. Esto es lo que pasa cuando te llega la solicitud de amistad de un compañero de 5º curso de primaria, del que hace mucho que no sabes nada, y la aceptas por no quedar como borde o antisocial. Lo mismo ocurre cuando contactamos con empresas, entidades o personas públicas, de las que sólo sabemos de oídas.

Es así como llegamos a comprender un amplio círculo de contactos, formado por compañeros de estudio, de trabajo, de actividades de ocio, personas allegadas, conocidos, y un largo pero que muy largo etcétera.

Si se pone usted a analizar a cuántos de los puede que cientos de amigos que tiene virtualmente le contaría una cuestión personal, entonces sabrá que no tiene la amistad tan estrecha como suponía con más de unos pocos.

Y ni le digo lo que ocurre si tiene una cuenta en una red profesional y está desempleado. Cualquier contacto con atisbo de buen perfil profesional se lo figurará como un posible contratante. Y así puede reunir cientos de amigos que tienen acceso a su currículum vitae. Adiós a la política de protección de datos.

El término "amigo" se emplea con mucha naturalidad, pero cuando se viven situaciones personales, ya sean gratas o desafortunadas, es cuando se sabe quiénes son los verdaderos amigos. Ya dice el refrán: quien tiene un amigo tiene un tesoro. Y los virtuales tampoco lo serán menos.


La calidad humana

En tiempos como éstos, en los que prima la velocidad y el capitalismo, donde todo el mundo corre y consume, no está nada mal dedicarle una reflexión a aquellos que no se preocupan tanto por las prisas que nos impone la sociedad y se permiten un momento para hacer disfrutar a los demás.

Voy a centrarme en un hombre que desconozco al escribir estas palabras. Se hace llamar "hombre anónimo" y es un señor, o eso creo, que cada semana dedica su tiempo libre a colocar en la ladera de una montaña una frase con la que hacernos sonreír, reflexionar o hacer un guiño a la cordura en tiempos de vertiginosa locura.

A la altura de la Cuesta de la Villa, en La Orotava, nadie que atraviesa la autopista deja pasar el mensaje con que nos sorprende el hombre anónimo. Unas veces cómico, otras veces profundo, conmemorativo  y hasta sensual. Se acuerda de todos. No deja pasar fecha sin hacer referencia a un estado de ánimo que muchas veces coincide con el de los lectores del vistoso cartel.

Si miles de personas que avistan el mensaje, comparten una idea, esto es una plataforma magnífica. Esto sí que es una red social, pero de usuarios motorizados.

A esto lo llamo yo calidad humana. Alguien que de manera totalmente generosa nos brinda unas palabras con las que comenzar el día y un tema en el que pensar, no puede ser menos que un mago, un artífice de sensaciones.

Los que estamos del otro lado, esperamos un nuevo mensaje. Felicidades por esta excelente iniciativa y por la dedicación. Hacer algo a cambio de nada no es una tendencia en nuestros días. Desde aquí, te manifiesto mi reconocimiento y mi admiración. Sólo una palabra: Gracias.

domingo, 22 de abril de 2012

Cuestión de género

Últimamente están de moda los debates sobre principios machistas y la opinión que tenemos los ciudadanos al respecto. Y digo ciudadanos, sí. Ciudadanos y no ciudadanos y ciudadanas, porque el lenguaje no me parece la cuestión más relevante que tendríamos que abordar para llegar a la verdadera igualdad.

Lo que me parece condenable es que la mujer no pueda optar a un puesto de trabajo por ser mujer. O que desempeñando el mismo empleo, llegue a cobrar un salario hasta un 20% inferior que el hombre. Y esto no ocurre sólo en España, sino que países como Alemania, que se consideran el ejemplo europeo, refieren la misma situación.

Yo, mujer, preparada y formada, puedo desarrollar el mismo trabajo que un compañero varón, siempre y cuando mi anatomía me lo permita. Aunque lo consideren extraño, apoyo la idea de que hay puestos de trabajo que pueden desempeñar mejor los hombres que las mujeres. Me explico. No es cuestión de machismo, es una cuestión fisiológica. El cuerpo del hombre comprende mayor musculatura que el de la mujer y puede desarrollar más fuerza y soportar más peso. Con esto no defiendo que en los casos en que una mujer puede realizar la misma labor que el hombre, o de similar categoría, la mujer perciba menos salario.

Entiendan que en este caso particular me remito a una cuestión exclusivamente física. Si pasamos a hablar de lo intelectual, ahí dominamos claramente las féminas. Está demostrado que las universidades están integradas por un mayor número de mujeres que de hombres y que son ellas quienes concluyen sus estudios con mayor éxito académico. No sucede lo mismo si ya pasamos al ámbito laboral. ¿A cuántas mujeres directivas conoce? ¿Por qué los Consejos de Administración de las grandes entidades económicas están lideradas por hombres? ¿Es que no existen mujeres directivas o que a los hombres no les gusta tener a una mujer al mando?

No tengo prejuicios de género ni de una parte ni de la otra. Hoy nadie ve raro a un hombre esteticista o a una mujer camionera. Pero no ocurría lo mismo solamente unas décadas atrás.

La mujer ha sabido vencer los estereotipos, pero en estos tiempos, la sociedad sigue encasillándola en determinados hábitos. Me remito por ejemplo a la baja por maternidad, que en la inmensa mayoría de los casos la realiza la mujer y el permiso por paternidad en este supuesto es de pocos días. Sí, si es la mujer la que decide amamantar a su bebé, pero no si lo hace por imposición. Hasta ahora ha sido habitual que sea la mujer quien críe a su hijo durante sus primeros meses de vida, pero todos conocemos el biberón y no tiene limitaciones para los papás.

Le animo a que se preocupe por observar a cuántas mujeres ve por la calle con sus hijos y a cuántos hombres en la misma situación. A la mamá se la considera una madraza y al padre: ¿un papá en apuros?

Ni hablar de los vestigios machistas que aún arrastramos. Me niego a que los padres otorguen una educación diferente a los hijos con razón de su género. Y el principal problema surge de estos primeros momentos, de la educación familiar que aún contiene residuos machistas. Porque la mujer si es exigente y recrimina sus malos hábitos laborales es una histérica o está pasando por el período menstrual. Y el hombre es todo un machote en la misma circunstancia. No señores. No señoras. No es así.

Yo, y tú, hombre o mujer, luchemos porque no tengamos que avergonzarnos por hechos como los aquí referidos. Porque nos necesitamos y lo más importante es que nos respetamos. Si es usted un hombre, valore qué pensaría si pasara por estas vivencias que sufre la mujer. Usted, que se ha preparado, intentando vencer los ecos del pasado y que hoy en día obtiene una respuesta poco alentadora de una parte de la sociedad que se empecina en discriminar a la mujer.

domingo, 1 de abril de 2012

Generación perdida

Estoy segura de que conocen a algún titulado universitario o de formación superior que se encuentra en busca de empleo o que se halla desempeñando un trabajo de baja cualificación. Lo sé porque éste es el caso de miles de españoles que vivimos día a día con la esperanza de llegar a ser mileurista y conseguir un empleo, aunque no llegue a ser el que esperábamos ejecutar según los estudios que realizamos.

Ya he hablado en mi blog de la fuga de cerebros. Y es que España ofrece formación a multitud de estudiantes que luego el sistema laboral no puede absorver para ofrecerle un puesto de trabajo acorde a su titulación. Es por esto que todos conocemos a un médico que ha trabajado como obrero o a un ingeniero que se pasa los días sirviendo mesas.

Me pregunto si nadie ha pensado en el grado de frustración que puede ocasionar esto en jóvenes preparados. Si acaso quieren que alguien se lo explique, pueden empezar por mí misma, me ofrezco voluntaria. Y luego pueden continuar por los millares de titulados que engrosamos las listas del paro.

¿Es ésta una generación perdida? Somos jóvenes a los que nuestros padres nos han permitido la posibilidad de estudiar para acceder a mejores trabajos de los que ellos han acometido. ¿Y ahora qué? ¿Quién nos ofrece ese empleo que tanto ansiamos?

Cuando las esperanzas se derrumban, ¿a qué aspiramos? Le daré mi respuesta particular. "A lo que sea", una de las frases más repetidas de estos tiempos. No me importa trabajar de dependienta, de vendedora o de cajera. Pero no estoy de acuerdo con tener que ocultar mis estudios para optar a uno de estos puestos. Lo que pienso que deberían hacer los empresarios que reciben el currículum es valorar que una persona con titulación superior está dispuesta a desempeñar cualquier puesto. Pero ¿por qué esconder las carreras que tanto esfuerzo nos han costado?

Aquí le hago constar mis impresiones porque aunque a veces tenga ganas de desistir, lucharé porque no creo que tengan que calificarnos de "generación perdida". Con trabajo hallaremos la solución, como siempre hemos hecho.

domingo, 25 de marzo de 2012

Condolencias vía web

Hojeando el periódico del domingo, he encontrado los agradecimientos de una familia por las condolencias recibidas ante la muerte de un allegado. Al ser una persona conocida, me intereso por buscar en la red, porque no sabía cuándo había fallecido. No se imaginan mi sorpresa al ver que existen portales de recepción de condolencias en la web.

Por supuesto, desconocía este tipo de aplicaciones donde expresar afecto por la persona en cuestión. Ya sé que existen programas informáticos capaces de cuadrar una hipoteca, otros para ayudar a dejar de fumar o para bajar de peso. La informática hace cada vez más por nosotros. Pero esto me parece demasiado.

En la página en cuestión puede consultar la esquela de la persona fallecida, aparece la fecha en que murió, hay un enlace para enviar condolencias y le permite dejar simbólicamente una vela o unas flores. Puede realizar un homenaje al difunto y consultar el obituario de personas famosas. En breve, dejaremos de ir a los funerales para enviar un e-mail ofreciendo el pésame.

Considero firmemente que determinadas plataformas en la red nos facilitan enormenente el quehacer cotidiano, pero llegar al punto de enviar por la web las condolencias a los parientes de un fallecido lo considero poco humano. Más aún considerando que en esos momentos lo que más se agradece es la cercanía de quienes tienen a bien acompañar a la familia.

No se qué será lo próximo, pero se lo haré saber.






jueves, 22 de marzo de 2012

Grafiti


Hace poco más de una semana realicé un viaje al sur de la isla. Me iba fijando en los alrededores de cada pueblo por el que iba pasando. Y me sorprendió gratamente la decoración con la que han dotado las paradas de guaguas cercanas a la autopista.

Se trata de infraestructuras que han adornado con grafitis de múltiples colores y motivos geométricos, que son bastante visibles y llaman mucho la atención.

Me gusta que se aprovechen estos espacios públicos para exponer el arte de los jóvenes, porque así todos podemos disfrutar de ello. Y es que no se me ocurre mejor idea para señalizar una parada. Además, suelen estar pintadas de un color en mayor medida, por lo que, es fácil de identificar si te esperan en la parada roja, en la verde o en la violeta.

Lo cierto es que motiva más esperar al transporte público en un emplazamiento como éste que en uno pintado de blanco con el nombre de un grupo de amigos escrito a rotulador o mensajes de mal gusto.

Felicidades a quienes hayan tomado esta iniciativa y gracias a los autores de los grafiti por permitirnos disfrutar de su arte en la calle. Con respeto, todos disfrutamos.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Burocracia preferente

A todos nos incomoda en mayor o menor medida acudir a las instituciones públicas en busca de algún papel que nos requieran para realizar cualquier gestión. Para empezar, sólo atienden en un horario específico y limitado, en cuyas horas debe entender y asumir que va a hacer un ratito de cola para que en seguida le comuniquen que no es ésa la ventanilla adecuada o que le falta algún trámite que realizar.

Una vez que le toca su turno, y si pilla de buen humor a quien le atiende, el personal le pide que cumplimente una instancia o formulario, pero que se retire a un lado para seguir atendiendo a otros ciudadanos. Normalmente no está usted contento con la atención y no le digo si entre medias aparece el típico listillo amigo de todos al que le atienden con una sonrisa y no le cobran las tasas porque es conocido en la entidad.

A unos nos exigen una ristra de papeles y que no falte ninguno, ni una firma, ni una copia. Pero hay otros a quienes les hacen la vista gorda sin disimular siquiera. Y esto ¿qué es? ¿Una burocracia preferente para los amigos de la casa?

En algunos sitios, mientras hace la cola, puede leer avisos con letra mayúscula donde le informan que es necesario aportar determinada documentación, eso si es un ciudadano de a pie. Si tiene manga, todo es fácil y gratis y no le pondrán ni una sola pega porque el certificado sea para su mujer y no le haya autorizado para solicitarlo.

Me cabrea esta situación porque si todos somos iguales ante la ley, no parece que lo seamos ante la administración. Y se debería controlar estas incidencias para evitar que sucedan. Lo que pasa es que cuando nos topamos con un funcionario que cumple estrictamente con su trabajo y le exige al listillo lo mismo que a los demás, ya cobra fama de cascarrabias o de antipático. Y no me extraña que sea discriminado por sus compañeros aduladores.

Agradezco que existan funcionarios o trabajadores con sensibilidad y que ayuden al público a solucionar sus problemas, pero no tolero que se halague a unos en pro de fastidiar a otros. Si tengo que mantenerme a la espera durante un buen rato, no considero justo que alguien se cuele con la manida excusa de que sólo va a hacer una pregunta. Y ¿qué piensa que vamos a hacer el resto?, ¿pedirles que nos paguen la hipoteca?