domingo, 24 de septiembre de 2023

De regreso

 Vuelvo por aquí, después de algún tiempo. A plasmar en algunas palabras mis intereses, mis curiosidades, mis dudas...

Cada vez contamos con más opciones para conectar o para desconectar: deporte, música, amistades, redes sociales, plataformas digitales... pero los nostálgicos siempre volvemos a lo más sencillo. Es un gusto para mí volver al blog, que había dejado descuidado, atendiendo a otras alternativas, para dejar reflejadas mis ideas o pensamientos. Por supuesto, busco la retroalimentación, así que estaré encantada de leerles.

Saludos.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Los besos que nos robaron

Esta pandemia que vivimos ha sido la protagonista de muchas cifras nefastas: de miles de muertos, de muchas familias separadas, de pérdidas de empleos y de muchísimos besos y abrazos que no pudimos dar.

La distancia social y las restricciones hicieron que afloraran otros métodos para mantener el contacto, pero lo cierto es que las mascarillas han tapado millones de sonrisas y los protocolos han evitado que mantengamos ese estrecho contacto que teníamos con los nuestros antes de conocer la covid-19. 

Al año que se aproxima le pido mucha salud, ahora que parece que todos nos hemos dado cuenta de golpe de cuánta importancia tiene conservarla. Y que podamos gozar de la vida que teníamos, para no volver a extrañar un achuchón o una caricia. Feliz 2021.



domingo, 6 de septiembre de 2020

El grillo

Hay un grillo que hace algunas noches me despertó. La primera me resultó molesto pero luego pensé que escuchar ese sonido es posiblemente una suerte. Quizás soy una afortunada. Es mucho mejor escuchar la naturaleza a que me despierte una discusión o el ruido de los coches. 

Ahora llevo varias noches escuchando su grillar, que me hace compañía hasta que aparece el sueño y le ha puesto melodía a mi vigilia. 


martes, 4 de agosto de 2020

Estados anímicos

Somos nosotros y evidentemente estamos condicionados por las cosas que nos suceden, que derivan en nuestro estado de ánimo, pero la situación en la que nos encontramos en un momento concreto no nos define como personas.

Somos variables. Hay días que nos sentimos muy bien y otros que nos apetecería pasar una tarde picando cebolla, para llorar sin dar explicaciones. La vida es lo que ocurre durante todo el proceso; seremos felices, infelices, estaremos enfadados y pletóricos, sentiremos añoranza, desesperación, injusticia, ilusión... Esa miscelánea conforma nuestro proceso vital, que pasará por muchas etapas y será diverso, pero completo.

miércoles, 17 de junio de 2020

Se acaba

Se acaba un curso que ha sido extraordinario. Concluye un trimestre donde hemos tenido que adaptarnos, profesores y alumnos, a trabajar de otra forma y a seguir conectando con cada uno de nuestros estudiantes, aún en la distancia.

Para mí ha sido un aprendizaje, desde el principio hasta el final. Me alegra compartir mi día a día con niños, porque me nutre de su ilusión y de su frescura. Me contagio de su inocencia y muchas veces quiero dar pasos atrás para soltar el peso de la mochila que va cargando los años y las responsabilidades.

Aunque descubrí tarde la docencia, aquí quiero quedarme, porque ha despertado una vocación
que he tenido siempre, aunque no la había desarrollado en este ámbito. Mis ansias de conectar, de acercarme a las personas y de comunicarme.

sábado, 13 de junio de 2020

Abuelos y niños

No creo que haya hecho falta vivir una pandemia mundial para reconocer la importancia que tienen en nuestras vidas los mayores y los niños. Lo que sí es cierto es que a veces no les damos mucho crédito o no valoramos demasiado sus opiniones.

La intensidad de la vida adulta hace que en ocasiones dejemos de lado la ilusión y la esperanza de los niños y que desdeñemos la voz de la experiencia de nuestros mayores.

Este tiempo de apaciguamiento impuesto nos ha hecho ver que son necesarias las dos cosas: inocencia y sensatez.




viernes, 1 de mayo de 2020

Incansables

Hoy es el día del trabajador y celebramos esta fecha en unas circunstancias muy distintas a las de otros años. Con cansancio, pero con orgullo y sentido de pertenencia a una colectividad que lucha por este país.

Hemos sido testigos de miles de trabajadores que están aumentando considereblamente sus turnos de trabajo sin esperar nada a cambio. Médicos, enfermeros, policías, bomberos, profesores... Me emociona saber que hay personas que se ofrecen a cocinar a quienes no tienen nadie que les atienda, voluntarios que hacen la compra o limpian las casas de sus vecinos.

Estos días han abundado manifestaciones artísticas, deportivas, de ocio solo por el mero objetivo de llegar a los demás, pero nadie ha pensado en dinero; simplemente hacen su labor. Hay quienes han aumentado su producción y su jornada para darnos servicios a los demás.

Gracias a todos los trabajadores de este país. Mi recuerdo especial a quellos que han tenido que cerrar sus negocios y a los que han perdido su empleo. También a los que han inventado nuevas estrategias de venta para seguir funcionando, aunque sea a menos capacidad. Esto deja huella y nos recordará lo valiosos que somos.

Feliz día.

domingo, 19 de abril de 2020

Libre

En tiempos del confinamiento parece recurrente pensar en qué haremos cuando acabe esta reclusión y podamos salir libremente a la calle. Lo más sorprendente es lo que ya sabíamos: que las cosas más importantes no tienen valor económico.

No creo que ansiemos comprar cosas, sino sentir. Oler, tocar, ver... Cuando sea libre quiero oler a salitre, quiero tocar la arena de la playa y la corteza de los árboles. Quiero ver y disfrutar de los paisajes de mi tierra, que tanto añoro.

Hemos agudizado el oído estos días con el canto de loa pájaros y con nuestra música favorita. Pero yo quiero oír el barullo de los niños por los pasillos de los colegios, el tintineo de las tazas y cucharas en una barra de bar... Y quiero escuchar, escuchar las voces de mis familiares y mis amigos de tú a tú, sin móviles ni videollamadas.

Quiero saborear la libertad de la que gozábamos hace unos meses y a la que no le daba la importancia que tiene. Vivir y sentir.


viernes, 10 de abril de 2020

Por ellos

Abril de 2020. Seguimos confinados por la mayor crisis sanitaria de nuestra historia. Hoy se cumplen 27 días de aislamiento social y lanzo una reflexión por ellos, por las personas que siguen trabajando en un entorno hostil y peligroso, cuando todos los demás nos resguardamos.

Son muchos: sanitarios, policías, bomberos y personal de las fuerzas de seguridad, pero son también agricultores, ganaderos, limpiadores, transportistas, panaderos y todos aquellos que están muy alejados de los salarios galácticos, pero que hoy se han convertido en imprescindibles en esta lucha.

Gracias a la gente humilde, que sigue luchando día a día por sacar este país adelante, que trabaja con miedo, pero con la esperanza de vencer al virus que asola el país y gritar por ganar la batalla.

Gracias a ellos, gracias a todos. Por ellos y sobre todo, gracias a ellos, seguimos adelante.

domingo, 29 de marzo de 2020

Dulce hogar

Siempre que he escuchado o dicho la expresión "como en casa en ningín sitio", no imaginaba ni casualmente vivir unas circunstancias como las que estamos pasando en casi todo el mundo. Si lo pìenso, creo que un confinamiento no podría darse en mejor sitio que en tu casa, pero al ocurrir durante muchos días, acaba siendo un encierro desesperado.

Es verdad que estamos en nuestro entorno más próximo. Ni que decir tiene que estamos en mejores condiciones que las que sufren millones de personas a diario y, aún así, nos quejamos. Nos encontramos en casa, con ropa cómoda, tenemos comida, podemos entretenernos leyendo, viendo series, haciendo ejercicio... Nuestro aislamiento no se produce en un contexto de guerra o penuria.

Lo que demuestra esta situación es que nunca estamos satisfechos con lo que tenemos. Siempre ansiamos o deseamos vivir algo distinto. Es obvio que necesitamos encontrarnos con familiares, amigos o compañeros de trabajo. Tenemos muchas ganas de pasear al aire libre o tomarnos un café en un bar; pero tenemos la garantía de poder recuperar nuestra vida cotidiana y sólo eso es un verdadero lujo. Yo también quiero que sea pronto.

domingo, 22 de marzo de 2020

Aislamiento

Marzo de 2020. España vive un estado de alarma desencadenado por el virus COVID-19, que ha provocado miles de muertes a nivel mundial y ya ha causado más de un millar de fallecimientos en nuestro país.

La mayoría de los ciudadanos estamos obligados a permanecer en casa durante un mes, pudiendo salir únicamente para comprar alimentos o acudir a farmacias o centros sanitarios. Muchos apuntan que esta cuarentena nos da la posibilidad de disfrutar de hechos hasta ahora banales, como escuchar música, leer o ver una película.

Quiero creer que cuando hayan pasado unos meses y esta situación haya quedado atrás, lo viviremos como una hazaña, o como una anécdota, pero como algo que vivimos como nación y que nos enseñó a ser un poco más humanos y a valorar las cosas sencillas de las que disfrutamos cada día, que no son costosas, pero que tienen mucho valor: un paseo por la playa, un café en un bar, fotos con amigos...

Hasta entonces, nos quedamos en casa. Pronto volveremos a ser los seres sociales que tanto ansiamos.

viernes, 14 de febrero de 2020

Apellidos

Cuando era una niña me preguntaba por qué había profesores que llamaban a algunos compañeros por su apellido, sin ser en los casos en que había dos alumnos con el mismo nombre. De esta forma hay chicos de los que antes recuerdo su apellido que su nombre.

Con el paso de los años y los contactos que uno va estableciendo con la edad, me he ido interesando por aquellos apellidos distinguidos, singulares, poco frecuentes... y hoy es algo que me llama mucho la curiosidad.

Cuando abundan los Hernández, González o García, me he quedado con Rúas, Borroto,  Eiroa, Ludovicci, etcétera. Algunos de procedencia extranjera, que van enriqueciendo nuestra cultura y dejando huella en la descendencia.

miércoles, 1 de enero de 2020

Nueva década

Hoy sí. Hoy es uno de enero. Y aquí estoy una vez más a las puertas de un año y esta vez ante la apertura de una década: los años 20 del siglo XXI.

A pesar de los devenires del día a día, debemos afrontar un nuevo año con energía y con ilusión. Hoy en muchas partes de España hemos tenido un regalo; y es que hemos comenzado el mes de enero disfrutando de un sol espectacular.

Y hoy, arrancando la solapa del calendario, te deseo un año donde predominen los buenos momentos, los abrazos, el tiempo compartido, el aprendizaje...

Feliz año nuevo, lectores. Disfruten.




jueves, 12 de diciembre de 2019

Los profes

Soy profesora en una disciplina en la que titulé hace ya tiempo y en la ejerzo desde hace menos. Salgo del aula agotada como si me hubiera enfrentado a un duro contrincante en un combate de boxeo, y a veces con pocas fuerzas. Pero llega el día siguiente, vuelvo al centro y entro entusiasmada y decidida para seguir enseñando y aprendiendo día tras día y con cada uno de mis alumnos.

Puedo decir sin duda que es una profesión  muy enriquecedora, que me ha cautivado y donde vivo diariamente la ilusión, la curiosidad, la duda, el interés de esos chicos y chicas que hoy son mis estudiantes y que mañana serán también  profesionales de diversas áreas. Con ellos persigo que hayan aprendido conociendo y disfrutando tal y como yo lo hago.

Y necesitamos vacaciones, cómo no. Descanso y sobre todo algo de silencio. En esos días no pararé de plantearme actividades y tareas que compartir con ellos y que llevaremos a la práctica para hacer de su aprendizaje un proceso continuo y dinámico.

Hace poco era una trabajadora, pero ahora soy alguien más. Tengo una responsabilidad extra en mi jornada laboral y es que trabajo con potencias y esa virtud la tienen pocas personas.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Cuando llueve...

Cuando llueve apetece tomar café, leer, escribir, escuchar música lenta, acurrucarse bajo una manta.

Cuando llueve apetece mirar a la calle detrás de la ventana y observar el agua correr.

Cuando llueve los niños disfrutan pisando los charcos y los adultos ponemos a punto paraguas, botines y los neumáticos del coche.

Cuando llueve de forma tranquila no puedo más que pensar que la lluvia es una bendición, dados los tiempos que corren y el daño que le estamos haciendo al planeta.

Que siga lloviendo.

martes, 13 de agosto de 2019

Plácidamente

Hoy se ha conocido el caso de varias mujeres que han denunciado al tenor Plácido Domingo por haber sufrido abusos sexuales. En los últimos años y a raíz del movimiento "Me too" salieron a la luz multitud de casos de este tipo donde las víctimas han llegado a padecer acoso en el trabajo, abusos y hasta acciones violentas en los peores casos.

Denuncio desde aquí la superioridad que creen tener algunas personas sobre otras por razón de poder. Todos conocemos los casos de directores de cine, mandos del ejército, futbolistas, políticos internacionales, ... que han utilizado su influencia mediática para ejercer sobre empleados o personas de contacto e incluso sobre niños.

Lo único que nos diferencia a unos de otros es la educación, que desde luego no tiene que ver con la clase social a la que pertenecemos.




miércoles, 24 de julio de 2019

Esos pocos

Seguro que alguna vez te has cruzado con alguien de la clase de personas que te voy a describir. No son comunes, casi están en extinción. Son sencillas, discretas, pero con un simple gesto o un comentario le dan la vuelta a tu día.

Ayer estaba en un establecimiento y al pasar por un pasillo de menaje me crucé con una señora. Casi no me di cuenta, era de unos cincuenta y poco años y la vi distraída observando algún producto. Al pasar por donde estaba, se giró,  asintió con la cabeza y me iluminó con una gran sonrisa que me sacó de mi letargo de sobremesa.

Escuché a una psicóloga hablando sobre que se nos ha educado en el no contacto. En no decir lo bueno a los demás,  no dejar que te toquen, ni casi que te hable un desconocido.

Pues a mí me encanta. Necesito a más gente así. Gente empática,  cordial, humana. Parece que abundan, pero no son tantos; de hecho, son sólo unos pocos.

miércoles, 26 de junio de 2019

Mi Villa

Vivo en una Villa, noble y leal. En una tierra con olor a gofio y a flores. Donde se escucha el sonido del agua y el cantar de los pájaros. Un enclave bautizado por el mar y coronado por el Teide.

Las calles son de piedra, los balcones de tea y las puertas las abren unas manos de mujer. Pero en mi pueblo hay muchas manos: manos bordadoras, campesinas, artesanas, alfombristas, reposteras, ganaderas, escritoras...

Conviven casas señoriales de gran riqueza arquitectónica, molinos, con los humildes y conservados pajares en las zonas altas. Todas señas de nuestro patrimonio. Edificios centenarios y rincones mágicos al pie de un drago.

Estos días conmemoramos las fiestas patronales, donde el color del traje típico se une al jolgorio de las parrandas. Degustamos papas y carne y brindamos con el vino de la tierra. Aquí, en mi Villa, La Orotava, amable y cercana, como su gente.

Terrorismo machista

Estos últimos días se ha escuchado el término de "terrorismo machista" para referirse a la lacra que ha acabado con la vida de más de mil mujeres tan sólo en los años en que hay registro de las muertes sucedidas por razón de violencia de género. Evidentemente, sabemos que en años anteriores fueron muchas más.

Lo más sorprendente y triste es que las nuevas generaciones ven el control a las mujeres y la violencia como algo común. Una niña de 15 años fue estampada contra un escaparate por su novio hace unos días. Este terror no sabe de edades ni de clases sociales; pues también conocimos el caso de un guardia civil que le pegó dos tiros a su mujer para luego suicidarse. ¿Cómo puede ocurrir dentro de un Cuerpo que lucha para erradicar esta injusticia?

Sólo decir que la muerte de mil mujeres es, sin duda, un acto de terrorismo. La educación y los poderes del Estado deben aunar fuerzas para luchar y exterminar esta matanza.

miércoles, 12 de junio de 2019

Cabreo telefónico

Esta situación que les relato seguramente les resulta muy familiar. Después de una larga jornada, te encuentras en casa cenando u organizando las tareas domésticas y suena el teléfono. Es tarde, enseguida piensas en que ocurrió algo malo, pero descuelgas y escuchas a un operador telefónico al otro lado de la línea .

Empieza una digestión pesada y te pones de mal humor para terminar el día. Anoche ocurrió exactamente lo mismo. Esta situación te obliga a declinar las excelentes ofertas que te hacen, interrumpir, aclarar o simplemente colgar el teléfono. Todo depende de tu estado de ánimo.

Las restricciones gubernamentales en cuanto a los horarios de este tipo de llamadas comerciales evidentemente no son respetadas. La ley de protección de datos dudo que la cumplan, pero no pasa nada; sólo te han fastidiado la tarde.

Y me pregunto, en la era de la imagen e Internet, ¿todavía funcionan las ventas por teléfono? Conozco a quienes escuchan todo el repertorio y al final, tras varios minutos de explicación, agradecen educadamente el tiempo dedicado, pero no adquieren el producto. Vaya chasco, si lo miras desde el lado del operador. Casi son mejores los que cuelgan bruscamente.